CORRUPCIÓN EN LA MONCLOA
El PP asegura que Sánchez engañó a los españoles con el cierre de Almaraz y reivindica la nuclear
"El Gobierno se enmienda a sí mismo y lo ha querido hacer de tapadillo, un viernes 14 de agosto mediante publicación en el BOE y sin anunciarlo públicamente la ministra Aagensen, la misma que se ha opuesto de manera constante a la petición del PP de prorrogar la vida de Almaraz".

Imagen de la cacereña central nuclear de Almaraz, que Pedro Sánchez quiere cerrar
Sin hacer mucho ruido, tratando de que pase desapercibido, y -como suele ser habitual- con una ausencia total de explicaciones públicas del propio Pedro Sánchez.
El Gobierno de este viernes un giro sustancial a su política nuclear con la publicación en el Boletín Oficial del Estado de la autorización para prolongar hasta el 8 de junio de 2030 la explotación de los dos reactores de la central de Almaraz, en Cáceres. La decisión permite mantener operativas ambas unidades más allá del calendario de cierre inicialmente previsto: noviembre de 2027 para la Unidad I y octubre de 2028 para la Unidad II.
La prórroga supone, en términos prácticos, 31 meses adicionales para el primer reactor y 19 meses para el segundo, pero no constituye una revisión general del calendario de cierre del parque nuclear español. El propio Ministerio para la Transición Ecológica ha subrayado que la autorización se circunscribe -exclusivamente- a Almaraz y que permanece vigente el objetivo de culminar el cese definitivo del parque nuclear en 2035.
El cambio resulta especialmente significativo por el contexto político en el que se produce. El Gobierno ha defendido durante años un calendario de cierre progresivo de las centrales nucleares y, todavía en marzo de este año, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, sostenía que ese calendario "sigue siendo el mismo".
Ahora, cinco meses después, el Ejecutivo autoriza que Almaraz continúe funcionando hasta 2030. La decisión llega, además, después de que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) emitiera el pasado 16 de julio un informe favorable, aunque condicionado, a la continuidad de ambas unidades. El organismo regulador concluyó que la central mantiene un nivel adecuado de seguridad para continuar operando y basó su dictamen en 29 documentos elaborados por 16 áreas especializadas.
Guardiola, la primera en celebrar que Almaraz sigue
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha reaccionado rápidamente a este giro de timón del Ejecutivo central. "Una decisión que da certidumbre a una comarca, que protege miles de empleos y que mantiene en Extremadura una actividad que durante décadas ha sido fundamental para la vida de tantos pueblos y familias que dependen de ella".
Para la dirigente extremeña "hoy se hace justicia con una central que es parte inseparable de la historia y el desarrollo de Extremadura". Una lectura que también coincide con el análisis que hacen en la sede nacional de la madrileña calle Génova.
En el PP sostienen que mantener Almaraz hasta 2030 es un "parche" y reclaman la cancelación completa del calendario de cierres. Su argumento combina tres dimensiones: energética, económica y estratégica.
En el terreno energético, los de Alberto Núñez Feijóo defienden que la nuclear proporciona generación estable y reduce la dependencia del gas y de terceros países. En el económico, sostienen que prolongar la vida de las centrales contribuiría a contener los costes del sistema eléctrico y evitaría un impacto negativo sobre los consumidores. Y en el ámbito territorial, destacan el peso de Almaraz para la economía de la comarca cacereña y el empleo directo e indirecto asociado a la instalación.
Fuentes del Grupo Parlamentario Popular recuerdan, además, que han presentado iniciativas parlamentarias para prolongar la vida de todas las centrales nucleares y que una proposición de ley registrada en el Congreso permanece pendiente de tramitación.
El mensaje político de los 'populares' es, por tanto, inequívoco: si el Gobierno reconoce ahora que Almaraz puede y debe seguir funcionando hasta 2030, debería aplicar la misma lógica al conjunto del parque nuclear.
"Este Gobierno solo sabe engañar"
Para el PP, no hay duda. "El Gobierno se enmienda a sí mismo y lo ha querido hacer de tapadillo, un viernes 14 de agosto mediante una publicación en el BOE y sin anunciarlo públicamente la ministra Aagensen, la misma que se ha opuesto de manera constante y reiterada a la petición del PP de prorrogar la vida de Almaraz".
La energía nuclear, subrayan en el PP, "es un recurso clave que aporta estabilidad al sistema eléctrico y es una energía limpia, como así lo ha reconocido la propia Unión Europea".
Además, indican, "el alargamiento de la vida útil de las centrales, es necesario para poder mantener los precios de la electricidad y no arruinar aún más los bolsillos de los españoles".
La decisión abre, además, una grieta dentro del propio Ejecutivo de coalición PSOE-Sumar. El abandono progresivo de la energía nuclear forma parte del acuerdo político suscrito entre los socialistas y sus compañeros de gabinete presidencial. Tanto es así, que la formación de Yolanda Díaz ha mantenido públicamente una posición contraria a la prolongación de Almaraz.
Sumar continúa haciendo el ridículo
En noviembre de 2025, Sumar ya advertía de que iba a "llevar hasta el final" el cumplimiento del calendario pactado para el cierre de la central. Apenas unas semanas antes, su portavoz en el Congreso había reclamado que Almaraz cerrara en 2027 incluso aunque sus propietarias hubieran solicitado prolongar su funcionamiento.
Por eso, la autorización concedida este viernes coloca a Sumar ante una contradicción política difícil de ocultar: el socio minoritario del Gobierno defiende el cumplimiento del calendario de cierre, mientras que la facción socialista del Ejecutivo acaba autorizando que Almaraz opere durante casi tres años más de lo inicialmente previsto.
¿Qué van a hacer ahora Yolanda Díaz y el resto de ministros de Sumar? ¿Se marcharán del Gobierno, para ser fieles a sus ideas? ¿Pedirán a Pedro Sánchez rectificar públicamente?
Esta decisión no significa, sin embargo, que el líder socialista haya abandonado la estrategia de cierre nuclear. El Gobierno ha sido explícito al señalar que la autorización de Almaraz no modifica el objetivo de cierre del conjunto del parque en 2035. La rectificación, por tanto, es parcial y quirúrgica: salva Almaraz hasta 2030, pero ¿no compromete todavía la supervivencia del resto de las centrales más allá del calendario vigente? Como Pedro Sánchez no da la cara, ni tampoco explicaciones, resulta difícil averiguarlo.