Dos médicos y dos enfermeros: el insuficiente refuerzo del Gobierno tras la avalancha migratoria en Ceuta
La posible llegada de nuevas personas desde Marruecos mantiene bajo presión los recursos asistenciales ceutíes
Cientos de personas migrantes reciben atención sanitaria en Ceuta
Ceuta afronta este sábado una nueva jornada de máxima tensión ante el temor a que se produzca otra entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos, después de la llegada de decenas de miles de personas a finales de julio. El llamamiento difundido durante las últimas semanas en redes sociales ha llevado a España y Marruecos a reforzar de manera extraordinaria sus dispositivos de seguridad en torno a la frontera. La Guardia Civil ha considerado real el riesgo de un nuevo intento de cruce, mientras las autoridades marroquíes han desplegado también un importante contingente policial y militar en la zona.
La situación mantiene a la sociedad ceutí bajo una fuerte presión después de lo ocurrido el 30 y 31 de julio. Miles de inmigrantes permanecen todavía en la ciudad y los recursos sociales, policiales y sanitarios continúan haciendo frente a las consecuencias de aquella entrada masiva. A esta situación se suman las denuncias sobre presuntas agresiones sexuales sufridas por mujeres y menores migrantes. La portavoz de Jupol Laura García aseguró que se habían presentado 15 denuncias por agresiones sexuales y que todavía no ha sido comunicada por Interior o de la Delegación del Gobierno.
El refuerzo sanitario desplegado por el Gobierno resulta especialmente limitado si se compara con la dimensión de la emergencia asistencial registrada en la ciudad. El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), en coordinación con la Delegación del Gobierno, activó el 31 de julio un dispositivo especial para reforzar la Atención Primaria y la Atención Especializada. Sin embargo, el apoyo adicional al servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta se concretó en únicamente dos facultativos y dos profesionales de enfermería, además de un administrativo, tal y como ha informado El Debate. El 11 de agosto, INGESA comunicó que se habían registrado 901 asistencias sanitarias en solo 24 horas, 510 de ellas en los dispositivos extraordinarios habilitados en la playa del Trampolín y en los accesos a Urgencias.
La respuesta ha sido considerada insuficiente por el Colegio Oficial de Médicos de Ceuta, que ha reclamado una intervención urgente del Ministerio de Sanidad ante la presión que soporta el sistema sanitario de la ciudad. Su presidente, José Enrique Roviralta, ha denunciado la falta crónica de facultativos y ha reclamado el envío inmediato de personal sanitario externo. "Los refuerzos no pueden ser que la gente doble o no duerma", afirmó en referencia a la necesidad de cubrir la atención sin basarla en la sobrecarga de los profesionales que ya trabajan en Ceuta.
INGESA, por su parte, sostiene que no existe un "colapso sanitario" y asegura que la atención a los ciudadanos ceutíes se mantiene con normalidad, señalando además que aproximadamente la mitad de las camas del Hospital Universitario de Ceuta permanecen disponibles. Sin embargo, el debate sobre los recursos destinados a afrontar la presión asistencial continúa abierto, especialmente ante la posibilidad de una nueva entrada masiva. El propio sistema sanitario ceutí ya arrastra dificultades para atraer y mantener profesionales, en una ciudad donde la asistencia sanitaria depende directamente del Gobierno central a través de INGESA.