Vivas da 30 días a Sánchez y sospecha que Moncloa no quiere "molestar" al vecino marroquí
El presidente ceutí acusa al Ejecutivo de maquillar la crisis migratoria y advierte de que recurrirá a otras instituciones si persisten la "pasividad" y la "falta de voluntad" durante el próximo mes
Juan Jesús Vivas ha dejado de pedir auxilio en voz baja. Tras reunir este lunes de manera extraordinaria a su Consejo de Gobierno, el presidente de Ceuta ha dado al Ejecutivo un plazo de 30 días para cambiar de rumbo ante la crisis migratoria. Si no hay reacción, buscará amparo fuera de La Moncloa.
El dirigente popular acusa al Gobierno de “pasividad” y “falta de voluntad” para devolver la normalidad a la ciudad autónoma. También le reprocha haber intentado “maquillar la realidad” durante los primeros días de agosto, cuando sostuvo que la situación estaba encauzada pese a que todavía quedaban miles de personas en las calles.
Vivas quiere saber qué medidas concretas piensa adoptar el Ejecutivo para garantizar la seguridad, reforzar la frontera y recuperar la actividad económica y el ánimo de los ceutíes. No le bastan las visitas ministeriales ni los anuncios sin calendario mientras todavía no se ha completado la identificación de todas las personas que entraron en la ciudad.
La sombra de Marruecos
El presidente ceutí fue todavía más lejos al preguntarse si la tibieza del Gobierno responde al deseo de “no molestar al vecino” y conservar unas “pseudo buenas relaciones” con Marruecos.
Vivas planteó públicamente la posibilidad de que exista al otro lado de la frontera una estrategia destinada a “golpear sucesivamente a Ceuta hasta la caída definitiva”. “Ojalá no sea esta la razón. Lo digo de corazón”, añadió para subrayar la gravedad de su sospecha.
El ultimátum ya tiene fecha. Si durante los próximos 30 días no aprecia un cambio sustancial, Ceuta acudirá a las Cortes Generales, el Poder Judicial, las comunidades autónomas, la Federación Española de Municipios y Provincias, los sindicatos y las instituciones europeas.
“El Gobierno es una parte muy importante del Estado, pero no es todo el Estado”, recordó Vivas antes de lanzar un mensaje dirigido tanto a La Moncloa como a los vecinos: “Los ceutíes no nos vamos a rendir”.
Mónica García devuelve la pelota
La respuesta del Ejecutivo llegó por boca de Mónica García. La ministra de Sanidad negó en TVE cualquier abandono y trasladó parte de la responsabilidad al propio Gobierno ceutí por no haber habilitado espacios seguros y salubres para alojar a los inmigrantes, como se hizo durante la crisis de 2021.
“A mí me duele que no haya espacios habilitados y que el Gobierno de Ceuta no estuviera lo suficientemente ágil”, reprochó García. La ministra sostuvo que esas instalaciones resultan imprescindibles para realizar el seguimiento sanitario, aislar posibles contagios y mantener bajo control eventuales brotes de enfermedades infecciosas.
García defendió que el Gobierno central ha estado presente “desde el minuto uno” y aseguró que Defensa pondrá instalaciones a disposición del dispositivo humanitario. También atribuyó buena parte de las atenciones médicas registradas estos días al hacinamiento y a las deficientes condiciones higiénicas.
La crisis abre así otra batalla política. Ceuta acusa a La Moncloa de mirar hacia otro lado y Sanidad devuelve la responsabilidad al Ejecutivo local. Entre ambos permanece una ciudad que, después de semanas de emergencia, sigue esperando algo más que visitas, reproches y promesas con fecha aplazada.