Albares copia a Marlaska y deja otra silla vacía en el Senado mientras Ceuta espera explicaciones
El titular de Exteriores rechaza comparecer en agosto alegando que informará en el Congreso; el PP anuncia acciones judiciales después de que Interior esgrimiera "agenda" y "duplicidades" pero sí tener tiempo de acudir al eclipse en Yebes
El Gobierno ha vuelto a dejar hablando solo al Senado mientras Ceuta continúa esperando explicaciones. José Manuel Albares no acudió este lunes a la Comisión de Asuntos Exteriores convocada para abordar la crisis migratoria y la relación con Marruecos. En su lugar quedó una silla vacía, la segunda que deja un ministro en apenas una semana.
El Ejecutivo ya había anunciado que sus miembros no comparecerían durante agosto. Su argumento es que ofrecerán explicaciones dentro de unas semanas en el Congreso y que acudir ahora a la Cámara Alta supondría generar “duplicidades”. El PP mantuvo la convocatoria utilizando su mayoría absoluta y Albares decidió no presentarse.
Comunidad Valenciana
Barrachina carga contra la “juerga” privada de 72.000 euros organizada por Diana Morant para ver el eclipse
Sergi Tarazona
Tampoco acudieron el PSOE ni sus socios habituales. En la sala estuvieron únicamente PP, Vox y Junts, cuyos representantes coincidieron en censurar el plantón. Pilar Rojo, presidenta de la Comisión, denunció que el Gobierno había vuelto a “ignorar” al Senado y definió la ausencia como un símbolo de falta de “explicaciones” y “responsabilidad”.
Marlaska inauguró el camino
Albares ha seguido la ruta abierta la semana pasada por Fernando Grande-Marlaska. Interior alegó entonces razones de agenda y el deseo de evitar comparecencias duplicadas para justificar que su titular no acudiera al Senado. Aquella agenda, sin embargo, sí le permitió desplazarse esa misma tarde al Observatorio de Yebes para contemplar el eclipse junto a otros ministros más.
El acto astronómico era oficial y Marlaska tenía responsabilidades en el dispositivo de seguridad, pero la imagen resultó demoledora: no había hueco para hablar de Ceuta ante los senadores, aunque sí para ponerse las gafas y mirar al cielo desde Guadalajara. Su presencia en Yebes y su negativa a comparecer fueron confirmadas aquel mismo día.
Ahora la escena se repite con Albares, precisamente el ministro que debería explicar qué conversación mantiene España con Marruecos, qué garantías ha ofrecido Rabat y cómo piensa responder el Gobierno al cuestionamiento de la soberanía sobre las ciudades autónomas.
El PP amenaza con acudir a los tribunales
Rojo anunció que la Cámara estudiará las medidas procedentes y las posibles responsabilidades jurídicas. La Constitución permite a las comisiones parlamentarias reclamar la presencia de los miembros del Gobierno, aunque corresponderá a los órganos del Senado determinar el siguiente paso y, en su caso, trasladar el conflicto a los tribunales.
José Antonio Monago calificó a Albares como el “peor ministro de Exteriores de la democracia” y recordó que la reunión extraordinaria no respondía a un “capricho”, sino a una crisis que afecta a la seguridad nacional, la integridad territorial y las relaciones con Marruecos.
Vox solicitó que el plantón constara expresamente en acta y que el ministro fuera citado de nuevo. Incluso Eduard Pujol, de Junts, consideró su ausencia todavía más grave que la de Marlaska. Dos ministros, dos sillas vacías y una misma estrategia: aplazar las explicaciones hasta que la crisis deje de quemar y hacerlo en territorio amable.