Tezanos proclama públicamente su sanchismo: no lo esperaban ni las encuestas más fiables
El presidente del CIS se incluye entre quienes respaldan al jefe del Ejecutivo, acusa a PP y Vox de una hostilidad extrema y reclama una victoria contundente frente a las llamadas “derechas nostálgicas”.

El presidente del CIS, José Félix Tezanos, se ha soltado la melena
No ha sido una frase cazada al vuelo ni una conversación malinterpretada. José Félix Tezanos lo ha dejado por escrito, con tiempo suficiente para escoger cada palabra. El presidente del CIS se incluye entre “los que estamos comprometidos con el proyecto que está liderando Pedro Sánchez”. El misterio estadístico queda, por fin, despejado.
La declaración aparece en un artículo publicado en Temas para el Debate, revista dirigida por el propio Tezanos. Bajo el sugerente (es un decir) título No saber perder. ¿Por qué las derechas españolas no aceptan sus derrotas en las urnas?, el responsable del principal organismo demoscópico público abandona cualquier apariencia de equidistancia y entra directamente en campaña. Tezanos se ha soltado la melena.
El presidente del CIS acusa a PP y Vox de llevar más de tres años “pisando cada vez un poco más el acelerador” para hacer “insufrible la vida social y política española”. También sostiene que buscan llevar a prisión a quienes sospechan que no podrán derrotar en las urnas: “A los líderes, a sus familias, a sus colaboradores, a sus amigos…”.
Del análisis sociológico al mitin
El presidente del CIS atribuye a las “derechas nostálgicas” una “hostilidad extrema”, un escaso respeto por la Constitución y el propósito de desalojar “como sea” a quienes consideran “intrusos políticos”. Después convierte su particular interpretación de la calle en una arenga: asegura que los ciudadanos piden a los partidarios del Gobierno que no se rindan ni den “marcha atrás”.
“Somos muchos los que estamos con vosotros”, reproduce Tezanos antes de reclamar “una victoria clara y contundente en las urnas” que obligue a “las poderosas derechas nacionales” a entender “el mensaje del pueblo”. Más que auscultar a la sociedad española, esta vez parece dispuesto a indicarle personalmente qué debe votar.
La contundencia política contrasta con la norma que regula el organismo que dirige. La Ley de Organización del CIS establece expresamente que su actividad debe regirse por los principios de “objetividad y neutralidad”. La ley no impide a su presidente tener ideología; sus proclamas públicas sí alimentan las dudas sobre la distancia entre el sociólogo que calcula y el militante que desea.
El último barómetro del organismo volvió a colocar al PSOE en cabeza, con un 33% de estimación de voto frente al 25,1% del PP. Ahora ya se conoce también, sin cocina ni margen de error, la preferencia política de quien firma esas estimaciones.