Vivas toca donde más duele a Marruecos para presionar con los menas y "sacar a Ceuta de la UCI"
El presidente ceutí menciona el Mundial y reclama un plan de emergencia y otro estructural para recuperar la ciudad. Quiere más Policía y Guardia Civil, Frontex en el Tarajal, inversiones y una implicación mucho mayor del Estado y de la UE.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, atiende a los medios de comunicación en el Palacio de la Asamblea de Ceuta
Ceuta quiere dejar de depender de terceros para garantizar su propia seguridad y Juan Vivas ha puesto este miércoles sobre la mesa una hoja de ruta para conseguirlo. Tras la entrada masiva de inmigrantes que ha situado a la ciudad ante "uno de los trances más difíciles de su historia", el presidente ceutí ha reclamado medidas inmediatas y cambios de fondo para "sacar a Ceuta de la UCI" y evitar que una crisis semejante pueda repetirse.
Pero Vivas también ha enviado un mensaje especialmente incómodo a Marruecos utilizando uno de los proyectos con los que Rabat pretende proyectar su imagen internacional: el Mundial de fútbol que organizará conjuntamente con España y Portugal.
"Si Marruecos es un país válido para organizar conjuntamente un Mundial, también tendrá que ser un país válido para atender a sus menores"
La frase supone un golpe directo a la reputación que Marruecos pretende exhibir internacionalmente y eleva la presión sobre el país vecino al vincular dos cuestiones de enorme sensibilidad política. La lectura es evidente: si Rabat reivindica su capacidad para asumir junto a España la organización de uno de los mayores acontecimientos deportivos del planeta, también debe asumir la responsabilidad sobre sus menores.
Respecto a este polémico asunto, Vivas también ha reordado que todos los migrantes que entraron irregularmente en Ceuta deben regresar y ha apostado, en el caso de los menores, por el reagrupamiento familiar.
El presidente ceutí ha advertido de que la ciudad no puede convertirse en una "plataforma" para acceder a la península y al resto de Europa y ha asegurado que esta posición, defendida también por Feijóo, es compartida por la Unión Europea, el Ejecutivo autonómico y, "me atrevería a decir", por el propio Gobierno de España.
Eso sí, Vivas ha recalcado que cualquier devolución debe realizarse dentro del marco legal y ha reivindicado la posición mantenida tanto por el Gobierno ceutí como por el líder del PP: "No se nos pueden dar lecciones acerca del cumplimiento de la ley".
"Frontex tiene que estar en la frontera del Tarajal"
Vivas ha comparecido en el Salón del Trono del Palacio Autonómico acompañado por el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, y ha presentado un plan articulado alrededor de dos grandes ámbitos. El primero pretende responder a la emergencia actual y recuperar la normalidad; el segundo busca abordar las debilidades estructurales que han quedado expuestas tras lo ocurrido a finales de julio.
Entre las medidas urgentes, Vivas ha reclamado al Estado que utilice "cuantos medios sean necesarios" para tramitar y ejecutar los expedientes de devolución de quienes llegaron a Ceuta de manera "ilegal, masiva y organizada" durante los días 30 y 31 de julio. También ha exigido un refuerzo "notable y suficiente" de la Policía Nacional y la Guardia Civil, no solo aumentando el número de agentes, sino mejorando sus medios y sus condiciones de trabajo.
La frontera ocupa un lugar central en su planteamiento. Para Vivas, la experiencia de las últimas semanas obliga a España a disponer de los recursos humanos, tecnológicos y materiales necesarios para que la protección de Ceuta no quede condicionada por la actuación de terceros. "La seguridad tiene que estar en manos de España y de Europa", ha afirmado. Y ha concretado inmediatamente una de sus principales reclamaciones: "Frontex tiene que estar en la frontera del Tarajal".
El presidente ceutí ha defendido que proteger Ceuta constituye una obligación constitucional del Estado, pero ha considerado que esa protección debe "fortalecerse y mucho a través de Europa". Por ello, ha reclamado para Ceuta y Melilla un "tratamiento específico y singular en la Unión Europea" que tenga consecuencias concretas sobre la seguridad, la estabilidad y el bienestar de ambas ciudades.
El objetivo de fondo es que lo sucedido no pueda repetirse. Vivas quiere un marco normativo que garantice la frontera y evite que "nadie nunca pueda utilizar la presión migratoria para desestabilizar Ceuta" ni para "poner en jaque nuestra soberanía".
Un plan para "sacar a Ceuta de la UCI"
La respuesta que propone Vivas no termina en la frontera. La crisis también ha golpeado a la actividad económica y social de una ciudad para la que su presidente reclama ahora un auténtico plan de "salvación y reactivación".
Entre sus propuestas se encuentran mejorar las bonificaciones a las cuotas de la Seguridad Social y los incentivos para crear empleo, poner en marcha un plan de inversiones en infraestructuras, equipamientos y vivienda y reforzar la presencia del Estado en ámbitos fundamentales como defensa, seguridad, justicia, educación y sanidad. También ha pedido abaratar las comunicaciones marítimas y aéreas, afrontar los déficits estructurales de la Hacienda ceutí y desarrollar un plan de inclusión social.
Vivas ha descrito la gravedad del momento mediante una disyuntiva: "Naufragar o mantener la nave a flote". Para el presidente ceutí solo existe una alternativa: "Luchar para mantener la nave a flote". En su diagnóstico también ha habido reproches al Ejecutivo central. Vivas ha acusado al Gobierno de no haber actuado para contener una marcha sobre Ceuta de "cerca de 80.000 personas" y de no atender las peticiones de "auxilio y socorro" formuladas desde la ciudad.
También ha cuestionado el discurso sobre la recuperación de la normalidad. A su juicio, difícilmente puede hablarse de ella cuando "los ceutíes no reconocen a su ciudad". Pese a sus críticas, el presidente de Ceuta ha rechazado convertir la crisis en un instrumento partidista. "No es legítimo tratar de sacar ningún rédito político", ha dicho, aunque inmediatamente ha marcado la diferencia entre hacer partidismo y exigir responsabilidades.
Esto, ha explicado, "no significa que no se pueda contar la verdad" ni que Ceuta deba renunciar a exigir al Gobierno que cumpla sus obligaciones en materia de integridad territorial y soberanía nacional. Vivas ha agradecido finalmente a Feijóo su presencia en la ciudad y el interés que, según ha destacado, ha mostrado durante las últimas semanas.
Y ha cerrado su intervención con un mensaje dirigido a una ciudad que todavía trata de recuperarse del impacto de finales de julio. Frente a la posibilidad de resignarse a que la presión migratoria pueda volver a poner Ceuta contra las cuerdas, Vivas ha apostado por la unidad y ha dejado clara su posición: "No nos vamos a rendir".