Golpe de Bruselas a Sánchez: exige retornos en Ceuta y confirma que los menores también pueden volver a Marruecos
La Comisión Europea ha dejado claro que espera el retorno de quienes continúan irregularmente en la ciudad autónoma y ha confirmado que la legislación comunitaria también contempla la devolución de los menores no acompañados, siempre con las garantías previstas para proteger su interés superior.
Bruselas ha marcado este martes el camino que considera que debe seguir España para resolver la situación de los miles de inmigrantes que todavía permanecen irregularmente en Ceuta después de la entrada masiva de finales de julio: su retorno a Marruecos. Y la Comisión Europea ha aclarado, además, uno de los puntos más sensibles del debate abierto en España: los menores extranjeros no acompañados también pueden ser devueltos, siempre que se respeten las garantías establecidas por la legislación comunitaria.
La posición de la Comisión supone un importante respaldo a la vía del retorno precisamente cuando el destino de los menores llegados a Ceuta se ha convertido en uno de los principales frentes políticos entre el Gobierno y las comunidades autónomas. "Seguimos insistiendo en que la expectativa es que todos los que permanezcan ilegalmente en Ceuta sean retornados", ha dicho en rueda de prensa desde Bruselas el portavoz comunitario de Asuntos Internos, Markus Lammert.
Una afirmación que no se ha limitado a los adultos. Preguntado expresamente por si ese "todos" incluía también a los menores extranjeros no acompañados, Lammert ha explicado que "esto está regulado por el Derecho de la UE" y ha recordado que existe un marco jurídico para hacerlo desde la aprobación de la Directiva de Retorno en 2008. Es decir, Europa contempla legalmente el retorno de menores, aunque no de cualquier manera ni de forma automática.
La legislación europea permite el retorno con garantías
La propia Directiva de Retorno establece las condiciones que deben cumplirse en estos casos. Antes de adoptar una decisión sobre un menor debe proporcionársele "la asistencia de los servicios pertinentes en el interés superior del niño". Además, antes de que un Estado miembro proceda a expulsar de su territorio a un menor extranjero no acompañado, deberá comprobar que este será entregado a un miembro de su familia, a un tutor designado o que existen servicios de acogida adecuados en el país al que vaya a ser retornado.
Son precisamente esas garantías las que delimitan jurídicamente una posibilidad que Bruselas ha confirmado que existe: los menores no acompañados que entraron irregularmente en Ceuta no quedan automáticamente excluidos de un eventual retorno a Marruecos por el mero hecho de ser menores de edad. Fuentes comunitarias han explicado también que el nuevo reglamento de retorno acordado el pasado mes de junio entre el Parlamento Europeo y el Consejo mantiene disposiciones sobre menores no acompañados muy similares a las actualmente recogidas en la directiva.
La nueva normativa -que todavía no ha entrado en vigor porque necesita el visto bueno formal de ambas instituciones- endurece con carácter general la política europea de retornos y consolida la posibilidad de establecer centros de deportación fuera del territorio comunitario. Los menores no acompañados, sin embargo, quedan excluidos de esos acuerdos con terceros países.
El reglamento sí abre la puerta a realizar controles biométricos para verificar la edad y contempla la detención de menores como "último recurso" y durante "el período más breve posible", dentro del nuevo marco comunitario.
Bruselas quiere que España y Marruecos aceleren los retornos
La Comisión Europea ha ido incluso más allá al señalar cuál considera que debe ser ahora la prioridad en Ceuta. Bruselas quiere que España y Marruecos colaboren para que las devoluciones pendientes puedan materializarse. Lammert ha insistido en que la expectativa del Ejecutivo comunitario es que "todos los que permanezcan ilegalmente en Ceuta sean retornados" y ha pedido que las autoridades españolas y marroquíes trabajen para conseguir que esos retornos se produzcan "de manera efectiva".
La Comisión ha tomado nota, además, de la disposición de Marruecos a facilitar el retorno de los menores extranjeros no acompañados y ha vuelto a ofrecer la ayuda de las instituciones comunitarias para "facilitar y apoyar" ese proceso. Bruselas ha celebrado al mismo tiempo el anuncio español de aumentar temporalmente la capacidad de acogida para responder a la "situación humanitaria" provocada por la entrada masiva.
También ha valorado las declaraciones del Gobierno asegurando que ninguna persona que permanezca ilegalmente en Ceuta será trasladada a la Península, una posición que encaja con la insistencia comunitaria en priorizar los retornos.
La postura europea llega en un momento especialmente delicado para el Ejecutivo de Pedro Sánchez, después de que la gestión de los menores llegados durante la crisis migratoria haya provocado un nuevo enfrentamiento territorial y una fuerte resistencia a su reubicación en diferentes comunidades autónomas.
"Varios miles" siguen irregularmente en Ceuta
Bruselas reconoce, mientras tanto, que ni siquiera dispone de una cifra definitiva de cuántas personas continúan actualmente en situación irregular en Ceuta. La Comisión trabaja con estimaciones procedentes del Gobierno central, las administraciones locales y otros actores presentes sobre el terreno. Con esos datos, considera que todavía puede haber "varios miles de personas", entre ellas menores extranjeros no acompañados. "La cifra exacta no está clara", ha admitido Lammert.
El Ejecutivo comunitario ha explicado que continúa siguiendo "muy de cerca" la evolución de la situación en Ceuta y sus alrededores. Su prioridad, ha añadido el portavoz, es que las autoridades marroquíes mantengan el control de la situación y garanticen el rápido retorno de todas las personas que continúan irregularmente en territorio español.
La posición expresada desde Bruselas introduce así un elemento fundamental en el debate abierto en España tras la crisis de finales de julio. El retorno de los menores no acompañados es jurídicamente posible dentro de la Unión Europea, aunque requiere un procedimiento individualizado y garantías específicas sobre su protección y acogida en Marruecos. Y, sobre todo, la Comisión ha dejado claro qué desenlace espera para quienes continúan ilegalmente en Ceuta: no su traslado al resto de España, sino su retorno efectivo a Marruecos.