crisis migratoria
Sánchez declara un mes después 'situación de interés para la seguridad nacional' Ceuta y delega el mando en Torres
El Gobierno activa un plan tras 26 días de la entrada masiva de más de 80.000 inmigrantes y el presidente reúne ahora al Consejo de Seguridad Nacional tras priorizar sus vacaciones en La Mareta

Visita de Pedro Sánchez a Ceuta
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha necesitado casi un mes para reaccionar con la contundencia institucional que la crisis de Ceuta exigía desde el primer momento. Sánchez declarará este martes la “situación de interés para la seguridad nacional” por la crisis provocada por la entrada masiva de más de 80.000 migrantes desde Marruecos. Lo hará después de convocar una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional -a la que no asiste el Rey por veto de Moncloa- que llega 26 días después del episodio ocurrido a finales de julio. Una reacción tardía que llega, además, después de que el Gobierno haya afrontado buena parte del verano con el presidente de vacaciones en La Mareta todo el mes de agosto.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha sido el encargado de anunciar la declaración de la situación de interés para la seguridad nacional, que supone el máximo nivel de gravedad en materia de protección civil. El Gobierno pretende presentar ahora la decisión como un “antes y un después” en la gestión de la crisis. Pero la pregunta resulta inevitable: ¿Por qué ha tardado casi un mes el Ejecutivo en llegar a esta conclusión? Más de 80.000 entradas en apenas dos días -según las cifras manejadas por el Gobierno en su relato de la crisis- deberían haber provocado una respuesta inmediata, no una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional casi cuatro semanas después.
Una de las principales novedades será la creación de un mando único, una reivindicación que el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, venía planteando durante la crisis. El encargado será el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. La medida pretende acabar con la dispersión administrativa y coordinar la respuesta de las distintas instituciones implicadas. Carlos Cuerpo asegura que esta coordinación permitirá acelerar los retornos de quienes no tengan derecho a permanecer en España y agilizar la tramitación de los expedientes de los menores y de quienes puedan acogerse al derecho de asilo. Sobre el papel, todo parece razonable, el problema es el calendario. Ceuta lleva casi un mes esperando lo que el Gobierno presenta ahora como la gran solución.
Carlos Cuerpo ha reconocido antes del Consejo de Seguridad Nacional que el Gobierno es “plenamente consciente de que los ceutíes lo están pasando mal”, una frase llega después de semanas de presión, y precisamente por eso resulta inevitable preguntarse por qué esa conciencia no se tradujo antes en una respuesta de máxima intensidad. El Gobierno de Sánchez asegura ahora que quiere “resolver lo antes posible, de manera diligente y eficiente” los expedientes pendientes. Quiere repatriar a quienes no tengan derecho a permanecer en España y garantizar una acogida adecuada para los menores y solicitantes de asilo que sí tengan derecho a ella. Todo ello, ha recalcado Cuerpo, con las correspondientes garantías humanitarias y legales.
El Ejecutivo también prepara un plan de medidas de choque para Ceuta. La receta incluye reforzar la seguridad, acelerar los retornos y “revitalizar la economía” de la ciudad autónoma. Moncloa prevé reunirse durante esta semana con agentes sociales, asociaciones, sectores económicos y el Gobierno ceutí para concretar las medidas. La declaración de “situación de interés para la seguridad nacional” puede ser positiva si permite coordinar eficazmente la respuesta y aliviar la presión que soporta Ceuta. Sánchez podrá presentar ahora el Consejo de Seguridad Nacional como el punto de inflexión. Pero para muchos ceutíes será también el recordatorio de que el Gobierno tardó casi un mes en tratar como emergencia nacional una situación que desde el primer día ya tenía dimensión nacional.