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Mónica García pide a los ceutíes estar “contentos” y los caballas responden: “¡Pero si nos hemos autoconfinado!”

La ministra presume en el Congreso de la respuesta sanitaria, pero la vicepresidenta ceutí, Kissy Chandiramani, describe una ciudad sin vida normal, con vecinos que apenas salen de casa y comercios que limitan la compra de pan

La ministra de Sanidad, Mónica García, en el Congreso de los Diputados

La ministra de Sanidad, Mónica García, en el Congreso de los DiputadosJesus Hellin/STUDIO MEDIA 19

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Mariola López

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Mónica García considera que los ceutíes pueden estar satisfechos con la respuesta sanitaria recibida durante la crisis. “Pueden estar contentos por la gestión que están teniendo”, proclamó este jueves ante la Comisión de Sanidad del Congreso. Una frase que sin ninguna duda indignará más aún a gran parte de los ceutíes. Casi simultáneamente, la vicepresidenta segunda de Ceuta, Kissy Chandiramani, resumía la vida cotidiana de sus vecinos con cuatro palabras bastante menos festivas: “Nos hemos autoconfinado”.

La frase de la ministra no llegó sola. García denunció que la ultraderecha “lleva años asociando migración, delincuencia y enfermedad”, algo que considera “falso y xenófobo”, y reprochó al Partido Popular que haya asumido ese discurso. Después dejó otra afirmación destinada a levantar ampollas al otro lado del Estrecho: “Los migrantes no traen enfermedades, las contraen aquí por las malas condiciones”.

La titular de Sanidad se refería al hacinamiento, la falta de higiene y la permanencia a la intemperie, circunstancias que favorecen la aparición y transmisión de patologías. Pero su explicación coloca nuevamente a Ceuta en una posición ingrata: la ciudad soporta una emergencia que ha desbordado su capacidad y termina apareciendo también como el lugar que enferma a quienes entraron en ella. Como si la falta de respuesta del Ejecutivo no tuviera nada que ver. Total, "están contentos".

García abordó además las “consecuencias psicológicas y emocionales” sufridas por la población ceutí. En ese punto volvió a señalar los mensajes alarmistas: “Todos los bulos y desinformaciones que no estén basados en la evidencia científica son perjudiciales para Ceuta”. 

El problema es que Chandiramani atribuye esa alteración a causas bastante más tangibles. La vicepresidenta explicó en la Cadena SER que numerosos ciudadanos apenas salen de casa, que muchas actividades permanecen paralizadas y que algunos comercios les han restringido las barras de pan a dos por persona”, relató. No parece un comportamiento provocado exclusivamente por haber leído demasiados mensajes en las redes sociales. Y es que los caballas, mientras esperan la normalidad, no necesitan que nadie les explique por qué tienen miedo y no están contentos: lo están viviendo en primera persona.

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