Guardias civiles desmontan a Marlaska: “En Ceuta entraron más de 100.000 personas”
Agentes destinados en el paso fronterizo de El Tarajal aseguran que la avalancha migratoria superó ampliamente las 72.000 entradas reconocidas por Interior y describen una frontera completamente desbordada en las horas más críticas

La avalancha migratoria a Ceuta pudo ser de más de 100.000 personas
La verdadera dimensión de la crisis migratoria de Ceuta podría ser todavía mayor que la reconocida por el Gobierno. Guardias civiles que presenciaron desde el puesto fronterizo de El Tarajal la entrada masiva de finales de julio calculan que más de 100.000 personas consiguieron acceder irregularmente a territorio español, muy por encima de las 72.000 contabilizadas oficialmente por el Ministerio del Interior.
“Entraron más de 100.000 personas”, sostiene uno de los agentes según recoge The Objective. No se trata de un recuento administrativo cerrado, sino de la estimación de miembros de las Fuerzas de Seguridad que se encontraban destinados sobre el terreno y contemplaron cómo la presión migratoria terminaba desbordando todos los dispositivos desplegados.
La diferencia no es menor. Supondría que Interior habría dejado fuera de sus estadísticas provisionales a alrededor de 30.000 inmigrantes, una población equivalente a casi la mitad de los habitantes que tenía Ceuta antes de la crisis. La cifra oficial ya reconocía la entrada de unas 50.000 personas solamente durante la noche del 30 al 31 de julio.
Incontrolable
Los testimonios recopilados describen una situación imposible de controlar: miles de personas atravesando simultáneamente la frontera, efectivos insuficientes y una capacidad material de identificación completamente superada. Muchos de quienes accedieron a la ciudad habrían evitado cualquier registro, lo que explicaría el enorme margen existente entre el balance gubernamental y el cálculo realizado por los agentes.
El Ejecutivo continúa manejando los datos de Interior como referencia, pero todavía no ha ofrecido un censo definitivo que permita determinar cuántas personas permanecen en la ciudad, cuántas han sido trasladadas a la Península y cuántas han regresado a Marruecos.
La denuncia de los guardias civiles abre así una nueva incógnita sobre la gestión gubernamental: si España desconoce cuántas personas entraron realmente en Ceuta, difícilmente puede saber cuántas continúan dentro. Tras varias semanas de violencia, asentamientos clandestinos y recursos públicos desbordados, la diferencia entre 72.000 y más de 100.000 ya no es una discusión estadística. Es la medida exacta del control que llegó a perderse.