ESdiario

Sánchez no convence a nadie con sus ridículas explicaciones en la SER: nadie compra que Marruecos sea ajeno a la crisis de Ceuta

Sumar, Podemos y BNG han rechazado las explicaciones del presidente sobre la entrada masiva de inmigrantes y han señalado, con distintos grados de contundencia, la responsabilidad del país vecino. El PSOE se queda defendiendo prácticamente en solitario una versión difícil de creer.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.EDUARDO PARRA / EUROPA PRESS

Alejandro Ibáñez
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Pedro Sánchez ha reaparecido en los micrófonos de la Cadena SER para, en principio, convencer sobre la gestión de su Gobierno de la crisis en Ceuta y ha terminado evidenciando una nueva fractura con quienes durante mucho tiempo han sostenido su Gobierno. Como era de esperar, PP y Vox tampoco han comprado la moto que Sánchez ha querido vender, pero es que las explicaciones del presidente no han convencido ni a sus principales socios, que han rechazado su intento de desvincular a Marruecos de la llegada masiva de migrantes y le han reprochado que no haya dedicado una sola crítica al país vecino. Tampoco comparten esa que la "normalidad" haya vuelto a las calles de Ceuta.

Recordemos que Sánchez ha asegurado este lunes que no existe "ninguna información" procedente de las fuerzas de seguridad o de los servicios de inteligencia que permita apuntar a la participación "de una u otra forma" de las autoridades marroquíes en la crisis. Una tesis que el PSOE ha cerrado filas en defender, pero que ha encontrado contestación prácticamente inmediata entre sus presuntos aliados parlamentarios que, cierto es, llevan ya un tiempo distanciándose de un PSOE completamente a la deriva.

Y es que los socialistas siguen insistiendo en poner en valor la "coordinación" entre Madrid y Rabat y han discrepado abiertamente de los socios parlamentarios que sí sitúan al país vecino en el origen de lo sucedido.

Sumar contradice a Sánchez y señala a Marruecos

La primera grieta aparece dentro del propio Gobierno. Sumar, principal socio de coalición del PSOE, se ha distanciado claramente de Sánchez y ha responsabilizado a Marruecos "por acción u omisión" de la llegada masiva de migrantes registrada a finales de julio.

Ernest Urtasun ha recordado que la frontera se encuentra "muy controlada por las fuerzas de seguridad marroquí" y ha sido tajante al señalar al país vecino. "La responsabilidad de Marruecos, por acción o por omisión, está allí", ha dicho. Además, ha reclamado trasladar migrantes a la Península al considerar que Ceuta "no puede ser el patio trasero de Europa". Una critica que no es menor teniendo en cuenta que es un ministro que forma parte del propio Gobierno.

Sumar también ha echado en falta una mayor empatía de Sánchez con los ceutíes y alguna crítica dirigida a Marruecos. La formación ha reclamado medidas para trasladar a la Península a menores y refugiados y ha vuelto a expresar su desacuerdo con los anteproyectos de las leyes de extranjería y asilo que el Consejo de Ministros aprobó el pasado martes.

La distancia entre los socios de coalición se amplía con las posiciones del resto de aliados parlamentarios. Podemos ha acusado directamente al Ejecutivo de mantener una "inacción calculada" ante la crisis y ha pedido a Sánchez "no arrodillarse ante Marruecos", llegando a reclamar la ruptura de "todo tipo de relaciones" hasta que Rabat "deje de utilizar a las personas como armas arrojadizas".

Tampoco el BNG ha comprado la explicación ofrecida por Sánchez. La formación ha considerado "imposible creer" que un movimiento migratorio de semejante magnitud pudiera producirse "sin la colaboración de Marruecos". Los nacionalistas gallegos han reprochado así al presidente que exculpe al Ejecutivo marroquí y le han acusado de "no estar a la altura" de la crisis humanitaria que atraviesa Ceuta.

La entrevista con la que Sánchez pretendía explicar su posición sobre Ceuta ha terminado, de esta forma, poniendo negro sobre blanco las diferencias que atraviesan a su propia mayoría. Una nueva grieta entre Sánchez y sus aliados precisamente cuando el presidente trataba de ofrecer certezas sobre la gestión de una crisis que continúa persiguiendo al Gobierno.

tracking