Así ha sido el blindaje de RTVE ante la entrevista de Sánchez: diez coches, perros y un helicóptero

La visita de Pedro Sánchez ha obligado a modificar la rutina habitual de los estudios de Prado del Rey. El dispositivo de seguridad comenzó a desplegarse desde la tarde anterior a la entrevista.

Pedro Sánchez en el plató de Mañaneros 360RTVE

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Jaime Conde Sastre

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Según ha podido conocer Esdiario, el despliegue de seguridad alrededor del Estudio 6 de Prado del Rey, desde donde se graba habitualmente ‘Mañaneros 360’, comenzó durante la tarde del martes y se mantuvo activo hasta la llegada y posterior salida del presidente. Las primeras inspecciones se realizaron ya entonces y se repitieron este miércoles por la mañana, antes de la entrevista con Esther Palomera y Jesús Cintora.

Pedro Sánchez llegó al recinto con una comitiva de diez vehículos, siete de ellos coches oficiales, además de furgones policiales. El dispositivo incluyó perros policiales que revisaron las alcantarillas y zonas subterráneas próximas a los estudios, así como un helicóptero que patrulló el entorno durante la jornada previa y este miércoles, coincidiendo con los movimientos del presidente.

Sede de RTVE en Prado del Rey (Madrid).RTVE

En el exterior, se estableció un perímetro policial alrededor de la zona y se reforzó la vigilancia en las calles y rotondas próximas. Los agentes llegaron a realizar controles a vehículos que se aproximaban al perímetro establecido, dentro de las medidas adoptadas para garantizar la seguridad de Sánchez.

El presidente llegó aproximadamente veinte minutos antes del comienzo de la entrevista y fue acompañado hasta el plató por su equipo de seguridad. Junto a los miembros del dispositivo podían verse varias personas portando diferentes maletines. Algunos de estos equipos podrían estar relacionados con sistemas de seguridad.

El control a los trabajadores y la ausencia de público

La presencia de Sánchez también alteró el funcionamiento habitual del programa. Este miércoles no se convocó al público que normalmente acude a ‘Mañaneros 360’ para asistir a los contenidos que se realizan desde el plató.

Además, previamente se solicitó una ficha de los trabajadores que iban a participar en la entrevista, con sus nombres, apellidos y DNI. El acceso quedó limitado a las personas consideradas imprescindibles para sacar adelante la emisión: cámaras, técnicos de sonido, presentadores y el resto de profesionales que debían permanecer en activo durante la entrevista.

El protocolo afectó igualmente a los movimientos dentro del propio plató. Tanto antes de la llegada del presidente como después de su salida, los trabajadores tuvieron que esperar a que concluyeran las correspondientes labores de seguridad y control.

La consigna era que Sánchez abandonara primero las instalaciones y que, una vez completada su salida, pudiera recuperarse progresivamente la normalidad en el plató, permitiendo de nuevo el tránsito de redactores, cámaras y demás profesionales.

Malestar en RTVE por la entrevista al presidente

El amplio dispositivo de seguridad se produjo además en un contexto de malestar dentro de RTVE por la entrevista al presidente del Gobierno. El Consejo de Informativos de la corporación expresó a través de un comunicado su desacuerdo con que Sánchez fuera entrevistado en ‘Mañaneros 360’, un espacio producido junto a una productora externa, en lugar de hacerlo en un programa de producción propia de los servicios informativos.

El órgano interno cuestionó que una productora externa pueda asumir una entrevista de estas características al presidente del Gobierno y reclamó que este tipo de encuentros sean realizados por profesionales de RTVE, es decir de la propia casa.

El malestar también se ha trasladado a los propios estudios, donde se han encontrado carteles en las zonas comunes de los platós en los que se reclama a la corporación que modifique esta postura y se cuestiona que las productoras externas tengan la posibilidad de realizar entrevistas de estas características al presidente del Gobierno.

Una entrevista de 57 minutos de duración que obligó así a transformar durante horas la rutina de uno de los centros de producción de RTVE: perímetros acordonados, controles policiales, inspecciones bajo tierra, vigilancia aérea, restricciones de acceso y una lista de trabajadores identificados uno por uno. 

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Un despliegue extraordinario que convirtió la llegada de Sánchez al Estudio 6 en una escena poco habitual en Prado del Rey.