Los 5 documentos desclasificados clave sobre Ceuta que desmontan la jugada de Moncloa: las señales eran evidentes antes del 30-J
Desde el Gobierno se agarran a que los papeles no dicen que 70.000 personas fueran a cruzar la frontera y que no recibieron una alerta formal. Sin embargo sí dibujan una sucesión de advertencias que fue ganando intensidad hasta las horas previas a la crisis, culminando con un mensaje del CNI a la Delegación del Gobierno sobre un “asalto” al día siguiente.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Es una realidad que hay una frase que no aparece en ninguno de los documentos que el Gobierno ha hecho públicos sobre la crisis de Ceuta: “Mañana van a entrar 70.000 personas”. Ni el CNI ni la Policía Nacional ni la Guardia Civil llegaron a poner una cifra exacta y concreta de las personas que intentarían llegar desde Marruecos a la ciudad autónoma durante los días 30 y 31 de julio. En eso, Moncloa tiene un argumento al que agarrarse y lo hará como a un clavo ardiendo. Ahora bien, con los documentos en la mano, es igual de evidente que las señales y avisos existieron.
Los papeles muestran una sucesión de advertencias anteriores al 30 de julio que fueron estrechando progresivamente el foco sobre Ceuta. Primero se advirtió del incremento previsible de la presión migratoria y se pidieron refuerzos. Después aparecieron señales en redes sociales, condiciones meteorológicas favorables, referencias a la Fiesta del Trono y convocatorias para actuar precisamente el día 30. Finalmente, horas antes de la crisis, el CNI avisó directamente a la Delegación del Gobierno de Ceuta de un “llamamiento para asalto por valla y mar mañana”. Sí, sin números ni cifras, pero el aviso existió y negarlo es tomar por tontos primero a los ceutíes y segundo a todos los españoles.
Moncloa han vuelto a defender este miércoles que las comunicaciones del CNI nunca alertaron de una llegada masiva y que la referencia a dos grupos con 180.000 seguidores únicamente pretendía ilustrar el alcance de la difusión de la convocatoria. De hecho, el propio CNI reconoce ha reconocido este extremo. Desde el Gobierno también han subrayado que Inteligencia no elevó una alerta formal a su cadena de mando ni a ningún miembro del Ejecutivo y solo fue una conversación de whatsapp. Un mensaje transmitido por el propio Pedro Sánchez a última hora de este miércoles.
El razonamiento al que se agarran es el siguiente desde Moncloa: si el CNI hubiera considerado que se avecinaba una entrada de semejantes dimensiones, habría elevado formalmente la amenaza.
Pero con los documentos en la mano, es demostrable que los avisos existieron. El problema no es que alguien conociera de antemano la cifra final, sino qué valoración se hizo de una acumulación de señales que ya estaba encima de la mesa. Y cinco documentos clave de los desclasificados por Moncloa lo demuestran.
1. La primera advertencia (8-10 de julio): más presión y una petición expresa de refuerzos
El primer documento se remonta al 8 de julio (aunque la comunicación posterior que acompaña al documento es del día 10) y procede del Mando de Fronteras y Policía Marítima de la Guardia Civil. La nota analiza las consecuencias de una sentencia del Tribunal Supremo que impedía aplicar el rechazo en frontera a quienes fueran interceptados intentando alcanzar Ceuta o Melilla a nado.
La Guardia Civil no hablaba todavía de una entrada masiva el día 30. Sí advertía, sin embargo, de que el nuevo escenario “previsiblemente incrementará la presión migratoria”, podía generar un “efecto llamada hacia las entradas a nado” y favorecer que aumentaran precisamente esos accesos marítimos.
Y no se quedó en el diagnóstico. Ante ese riesgo, propuso reforzar el Servicio Marítimo Provincial de Ceuta mediante comisiones de servicio y potenciar los sistemas de “detección temprana y vigilancia costera” para anticipar intentos de entrada irregular. Era todavía una advertencia de carácter estructural. Pero la preocupación ya existía tres semanas antes de la crisis.

Imagen del documento enviado el 8 de julio desde el Estado Mayor al Mando de Fronteras y Policía Marítima
2. El CENIF apunta lo que venía 24 horas antes
El segundo documento permite avanzar en la cronología. El Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional abrió un análisis específico sobre el riesgo de que se produjera “un salto masivo en la valla fronteriza de Ceuta o un cruce a nado durante los últimos días del mes de julio”.
El análisis relacionaba además el riesgo con el Día del Trono de Marruecos, celebrado el 30 de julio, y contemplaba una posible relajación temporal del control fronterizo marroquí durante esas fechas. También había detectado un incremento de publicaciones ofreciendo neoprenos y aletas y contenidos sobre ciudadanos marroquíes intentando alcanzar España a nado.

Respecto a este informe, Moncloa se puede agarrar a dos puntos concretos. El primero es que se trata de una nota interna y que no llegó a sus manos. Segundo, que en ese momento el CENIF no observaba indicadores suficientes para prever un asalto terrestre masivo organizado. Eso sí introducía inmediatamente un matiz decisivo: las entradas a nado eran “la modalidad de mayor riesgo e incidencia relativa” y ya existían “señales tempranas” en redes sociales y convocatorias aisladas.

Es decir, volvemos al quid de la cuestión: avisos existían. También se avisa de que las condiciones meteorológicas previstas precisamente para el 30 de julio eran consideradas “altamente favorables para la travesía a nado”, algo que reforzaba la hipótesis de un incremento de intentos de entrada.
Con todo y con ello y teniendo en cuenta la magnitud del aviso, es preocupante que el ministerio del Interior (del que depende Policía Nacional) no supiera nada a estas alturas. Además de difícil de creer.
3. Guardia Civil constata un fuerte aumento de las entradas
A las 13.53 horas del 29 de julio, la Autoridad de Coordinación frente a la Inmigración Irregular remitió a la Unidad de Análisis de Riesgos del CECORVIGMAR (dependiente, de nuevo, de Interior) una nueva nota sobre la situación migratoria relativa a Argelia y Marruecos.
El documento constataba que entre el 20 y el 26 de julio se habían producido 279 entradas a nado en Ceuta y Melilla, 205 de ellas en Ceuta, lo que suponía 195 más que durante la semana anterior. También recogía nueve desaparecidos intentando alcanzar Ceuta a nado. En paralelo, señalaba que Marruecos había incrementado sus actuaciones: los interceptados por la Marina Real en intentos de entrada a nado habían pasado de 947 a 1.429, un aumento de 482 personas.

De nuevo, aquello no era una predicción de lo que sucedería unas horas después pero sí era otro indicador objetivo de que la presión migratoria por mar estaba aumentando con fuerza inmediatamente antes de la crisis.
4. El aviso más explícito de la Policía: “avalancha” el 30 de julio
El contenido más comprometedor aparece en las comunicaciones que manejaba el CENIF. En un grupo de WhatsApp al que tenía acceso su Grupo de Inteligencia se habían detectado mensajes publicados el 28 de julio que difícilmente pueden calificarse como una mera advertencia genérica.
“Ataque va a ser playa, valla y bosque, día jueves es fiesta del trono”, decía uno de ellos, con referencia expresa al 30 de julio. Otro llamaba a compartir una publicación con este mensaje: “Día 30 de Julio vamos a atacar (avalancha) cerca de Ceuta”. Un tercero pedía que cada grupo se pusiera en contacto con otros grupos.

El 29 de julio, el CENIF convirtió ya esos indicios en una nota informativa titulada “Alerta riesgo sobre entradas en Ceuta y Melilla”, remitida, según la documentación aportada, a los puestos fronterizos de ambas ciudades.
Y aquí la terminología resulta especialmente significativa. El organismo policial decía haber obtenido información sobre un “riesgo potencial de entradas irregulares” previsto para el 30 de julio de 2026. Planteaba tres escenarios: entradas a nado, con probabilidad alta; entradas a nado combinadas con salto a la valla, con probabilidad media; y una actuación coordinada por ambas vías, cuya probabilidad se consideraba media-baja pero cuyo nivel de riesgo aparecía catalogado como “EXTREMO”.

La propia nota introducía prudencia: “No se puede asegurar que esto vaya a producirse”. Pero añadía inmediatamente que cuando se había detectado anteriormente este tipo de actividad en redes y foros, “en ocasiones se ha llegado a materializar”. Es decir, nuevo aviso.
5. El CNI escribe a Delegación: “asalto por valla y mar mañana”
La cronología culmina a las 13.52 horas del 29 de julio, menos de un día antes de que comenzara la entrada masiva. Según la conversación de WhatsApp aportada, el CNI trasladó directamente a la Delegación del Gobierno de Ceuta: “En RRSS hay un llamamiento para asalto por valla y mar mañana las 20h”.
Inteligencia añadió que la convocatoria pretendía aprovechar la Fiesta del Trono y que las Fuerzas de Seguridad marroquíes estarían ocupadas. Y dio otro dato: los dos grupos desde los que se estaba difundiendo sumaban 180.000 seguidores, precisando expresamente que lo señalaba “para q te hagas a la idea del alcance de la difusión”. Delegación respondió y, a las 21.34 horas, consta una llamada de once minutos.

Informe sobre la crisis migratoria de Ceuta
Es precisamente aquí donde Moncloa ha levantado su defensa. El Gobierno ha dicho que esos 180.000 seguidores nunca fueron presentados por el CNI como una estimación del número de personas que cruzarían la frontera y que la comunicación no constituyó una alerta formal. Ambas cosas son compatibles con el contenido conocido: el CNI no predijo una entrada de 70.000 personas. Lo que resulta mucho más difícil es convertir esa constatación en la afirmación de que no hubo advertencias.
El debate que Moncloa intenta llevar a los 70.000
La documentación deja así dos cuestiones que conviene no mezclar. Una es si los servicios de información anticiparon la dimensión extraordinaria de la crisis. Los documentos examinados no permiten afirmarlo. Otra muy distinta es si existieron avisos suficientes para saber que el 30 de julio podía producirse un episodio relevante en Ceuta.
Ahí la cronología habla por sí sola: advertencias sobre mayor presión migratoria, petición de refuerzos, incremento real de entradas a nado, condiciones meteorológicas favorables, referencias al Día del Trono, mensajes sobre un “ataque” por playa, valla y bosque, una convocatoria de “avalancha”, una nota policial sobre un riesgo “extremo” en uno de los escenarios y, finalmente, el mensaje del CNI sobre un “asalto por valla y mar mañana”.
Por eso la discusión que dejan los papeles no es tanto si alguien acertó la cifra como qué se hizo con la información disponible y cómo fue valorada. Moncloa puede sostener que nadie escribió que 70.000 personas fueran a cruzar la frontera. Los mismos documentos que utiliza para defenderse, sin embargo, dejan constancia de que las señales estaban sobre la mesa antes de que Ceuta amaneciera desbordada.