La Fiscalía alerta del aumento de los delitos sexuales cometidos por menores: “Es altamente preocupante”
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Detenido por presunto tráfico de seres humanos, explotación y agresión sexual.
La Fiscalía Superior del País Vasco ha lanzado una advertencia sobre una de las cuestiones que más preocupa en el ámbito de la delincuencia juvenil: el aumento de los delitos contra la libertad sexual cometidos por menores. Su responsable, María del Carmen Adán del Río, ha calificado la situación de “altamente preocupante” y ha reclamado una mayor atención a la prevención.
Adán del Río ha realizado estas declaraciones en Vitoria antes de entregar la memoria anual de la Fiscalía a la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria. Durante su intervención ante los medios, la fiscal superior ha señalado que, además del incremento de los delitos contra menores, preocupa especialmente el aumento de los delitos de carácter grave cometidos por menores de edad.
En este contexto, ha puesto el foco en los delitos contra la libertad sexual. “La comisión de delitos para la libertad sexual en el ámbito de menores es altamente preocupante”, ha insistido.
La responsable de la Fiscalía vasca considera que los mecanismos actuales de respuesta pueden no ser suficientes para abordar el problema. “Igual no son adecuados, igual tampoco logramos más que reaccionar”, ha reflexionado, antes de apuntar a una cuestión que considera fundamental: la prevención debería tener un mayor peso frente a la reacción posterior al delito.
Uno de los fenómenos que más preocupa es la transmisión de pornografía entre menores. Según ha explicado Adán del Río, esta práctica ha aumentado y existen casos en los que menores transmiten archivos con contenido pornográfico especialmente peligroso.
La fiscal ha advertido además de que algunos de estos menores “no son exactamente conscientes” del elevado contenido de violencia que pueden contener esos archivos.
Para Adán del Río, el problema excede las posibilidades de la Justicia. Los procedimientos judiciales, ha señalado, no pueden ofrecer por sí solos una respuesta adecuada ante este fenómeno, que requiere actuar también desde el ámbito educativo, familiar y social.
La advertencia pone de relieve la necesidad de abordar el acceso de los menores a contenidos sexuales violentos y su posterior difusión desde una perspectiva que vaya más allá de la actuación penal.
La Justicia vasca, cada vez más lenta
La fiscal superior también ha mostrado su preocupación por el funcionamiento de la Administración de Justicia y por la falta de agilidad de los procedimientos.
Adán del Río ha denunciado “la falta de total agilidad en los procedimientos” y ha reconocido que existe un problema de ralentización de la Administración de Justicia que, por el momento, no se ha logrado solucionar.
Uno de los datos que más preocupa a la Fiscalía es el descenso del número de diligencias urgentes, uno de los mecanismos considerados especialmente útiles para acelerar determinados procedimientos.
“Nos preocupa mucho que haya descendido el número de diligencias urgentes”, ha señalado la fiscal superior, que considera que este tipo de procedimientos puede contribuir a mejorar la respuesta de la Justicia.
Robos de móviles y pequeños hurtos
Más allá de los delitos de mayor gravedad, la Fiscalía también mantiene su preocupación por los delitos de carácter menor que afectan a la ciudadanía en su vida cotidiana.

Ana del Río.
Entre ellos figuran los robos de teléfonos móviles, los pequeños tirones y otras sustracciones, conductas que, según Adán del Río, siguen siendo motivo de preocupación y deben abordarse dentro del ámbito de la seguridad pública.
La memoria de la Fiscalía vasca vuelve así a poner sobre la mesa dos problemas diferentes pero relacionados: el aumento de determinadas conductas delictivas graves entre menores y las dificultades de la Justicia para responder con la rapidez necesaria.
En el caso de los delitos sexuales, la Fiscalía considera especialmente relevante reforzar la prevención y la educación para evitar que los menores accedan, compartan o reproduzcan contenidos violentos antes de que el problema termine llegando a los tribunales.