Robles despeja el camino a la directora del CNI mientras el Gobierno confirma que guarda documentos: dispuesta a dar la cara
Esperanza Casteleiro afirma su deseo de comparecer ante la comisión de secretos oficiales para explicar la actuación de los servicios de inteligencia durante la crisis de Ceuta. Defensa ha recalcado que tiene "especial interés" mientras el Gobierno confirma que ha desclasificado únicamente la documentación que ha considerado oportuna.
La directora del CNI, Esperanza Casteleiro, y la ministra de Defensa, Margarita Robles.
Esperanza Casteleiro quiere hablar y el CNI no parece dispuesto a cargar con las dudas que siguen rodeando la gestión de la crisis de Ceuta. Falta por ver si, llegado el momento, la directora del CNI apoya el relato desde Moncloa o echa más leña al fuego con las alertas emitidas. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha asegurado este martes que la directora del Centro Nacional de Inteligencia "no tiene obstáculo" alguno para comparecer ante la comisión de secretos oficiales del Congreso. Más aún, ha subrayado que Casteleiro "tiene especial interés en ir" para ofrecer explicaciones sobre lo sucedido a finales de julio.
Robles ha explicado en los pasillos del Senado que la responsable de los servicios de inteligencia comparecerá "en el momento en el que se lo pidan" desde el Congreso y ha recordado que este tipo de rendición de cuentas se produce habitualmente a puerta cerrada. "En cuanto se la convoque, va a ir", ha insistido la ministra, que incluso ha reclamado que se cumpla la periodicidad prevista y estas comparecencias se celebren cada seis meses. Defensa ha explicado además que la propia Robles también quiere acudir al Congreso para informar de todo aquello relacionado con su departamento y, especialmente, con el CNI.
La ministra también ha justificado que Casteleiro no ofreciera explicaciones en el Senado durante el mes de agosto porque necesitaba tiempo para "preparar los datos". Robles ha defendido que "no se trata de venir aquí a hacer ruido, sino a dar información". Y ante las afirmaciones de socios parlamentarios del Ejecutivo que apuntan a Marruecos como responsable de la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta, se ha limitado a marcar distancias: "Cada uno es dueño de sus palabras y el que diga una cosa que la explique".
La disposición del CNI a someterse al control parlamentario contrasta, sin embargo, con las reservas que mantiene el propio Gobierno sobre la documentación relativa a las alertas anteriores a la crisis. Preguntadas por la desclasificación de los documentos sobre los avisos previos a la llegada masiva, fuentes gubernamentales han señalado que el Ejecutivo ha desclasificado lo que ha considerado que tenía que desclasificar. Una respuesta que mantiene abierta la incógnita sobre qué información continúa bajo secreto mientras Casteleiro se prepara para acudir al Congreso y ofrecer la versión del CNI.