Sánchez se enroca en lo bien que lo hace el Gobierno y asegura que "España es el país que mejor imagen tiene"
El presidente reivindica su gestión económica y laboral en plena sesión de control y vuelve a sacar pecho de la subida del salario mínimo, que cifra en un 66% desde 2018.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a su llegada a una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados
Pedro Sánchez ha aprovechado este miércoles la sesión de control al Gobierno para volver a reivindicar la gestión de su Ejecutivo frente a las críticas de la oposición. En pleno choque parlamentario por asuntos como la crisis de Ceuta, el presidente ha defendido la situación de España y ha llegado a asegurar que «España es el país que mejor imagen tiene».
La afirmación se ha producido durante una sesión especialmente marcada por el enfrentamiento político entre el Gobierno y el PP. Mientras Alberto Núñez Feijóo ha acusado al Ejecutivo de haber «cronificado» la crisis de Ceuta, Sánchez ha optado por poner el foco en los datos que considera favorables para defender su gestión.
El presidente también se ha presentado como garante de los intereses de los trabajadores. Sánchez ha asegurado que su Ejecutivo «ha demostrado que es el Gobierno de los trabajadores y trabajadoras» y ha citado como ejemplos la reforma laboral o la eliminación del despido objetivo por bajas médicas.
Uno de los argumentos que ha vuelto a utilizar ha sido el salario mínimo. Sánchez ha defendido que el SMI ha aumentado un 66% desde 2018, una cifra que coincide con los datos oficiales del propio Gobierno: en 2026 quedó fijado en 1.221 euros mensuales en 14 pagas, frente a los 735,90 euros de 2018.
Además, el jefe del Ejecutivo ha pedido a la patronal que sea «sensible» ante las demandas planteadas por los sindicatos, insistiendo así en una defensa de la política laboral desarrollada durante sus años en Moncloa.
Sánchez ha construido de este modo su respuesta parlamentaria alrededor de los logros que atribuye al Gobierno, reivindicando la reforma laboral, las subidas salariales y la proyección exterior de España, mientras la oposición trataba de situar el debate en la gestión de Ceuta y en los problemas que, a su juicio, continúan abiertos.