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La Eurocámara colorea la cara a Sánchez por Ceuta mientras el PSOE vota en contra de las devoluciones rápidas
La resolución del Parlamento Europeo pide reforzar la frontera exterior de la UE, investigar las responsabilidades por la entrada masiva y exige a Marruecos asumir su parte de responsabilidad, pero los socialistas no la han respaldado y han intentado boicoterarla

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El Parlamento Europeo ha elevado este jueves la presión sobre la gestión de la crisis migratoria de Ceuta al reclamar una respuesta europea basada en el refuerzo de la frontera exterior, la investigación de las responsabilidades por la entrada masiva y el retorno de quienes no tengan derecho a permanecer en territorio europeo.
La resolución ha salido adelante con 339 votos a favor, 225 en contra y 16 abstenciones, después de varias horas de negociaciones entre los diferentes grupos de la Eurocámara. El texto denuncia además la instrumentalización de la inmigración como una posible herramienta de «guerra híbrida» y reclama una investigación «independiente y exhaustiva» sobre las circunstancias que permitieron la entrada de cerca de 80.000 personas desde Marruecos.
La votación supone un nuevo frente europeo para el Gobierno de Pedro Sánchez, especialmente porque los eurodiputados socialistas españoles se han situado en el bloque contrario a la resolución.
Bruselas pone el foco en los retornos
La posición adoptada por la Eurocámara llega después de que el propio comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, señalara esta semana que la prioridad debe ser devolver «rápidamente» a Marruecos a todos los migrantes que cruzaron irregularmente a Ceuta los días 30 y 31 de julio.
Brunner señaló además que Marruecos ha mostrado su disposición a aceptar los retornos, por lo que reclamó una solución urgente para resolver la situación.
El Parlamento Europeo incorpora así el retorno a la ecuación de la respuesta europea a la crisis, junto al refuerzo de las fronteras exteriores y la cooperación con terceros países.
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La propia documentación del servicio de estudios de la Eurocámara señala que, tras la crisis de julio, los ministros de Interior de la UE acordaron reforzar la gestión de las fronteras exteriores, combatir las redes de tráfico de personas, mejorar los retornos y profundizar la cooperación con terceros países.
El Parlamento reclama investigar qué ocurrió en Ceuta
Uno de los elementos centrales de la resolución es la petición de una investigación independiente y exhaustiva para determinar las responsabilidades relacionadas con el cruce masivo.
La Eurocámara considera que la llegada de unas 80.000 personas desde Marruecos constituyó una grave presión sobre una de las fronteras exteriores de la Unión Europea. El servicio de estudios del Parlamento Europeo describe el episodio del 30 de julio como un cruce masivo sin precedentes y señala que puso de manifiesto importantes vulnerabilidades en la frontera europea.
La crisis se produjo después de una oleada de informaciones falsas difundidas a través de redes sociales en Marruecos que, según la documentación europea, afirmaban que la frontera había sido abierta y que quienes entraran en Ceuta podrían acceder fácilmente a asilo o trasladarse a la Península.
Advertencia a Marruecos
La resolución también coloca a Marruecos ante sus responsabilidades por lo sucedido y reclama que la cooperación con el país vecino se desarrolle respetando las obligaciones derivadas de su relación con la Unión Europea.
El debate europeo se produce además después de que distintas autoridades marroquíes hayan realizado declaraciones cuestionando la soberanía española sobre Ceuta y Melilla. Frente a ello, el Parlamento Europeo ha reiterado la consideración de Ceuta como frontera exterior de la Unión Europea.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ya había reclamado desde Bruselas una respuesta europea ante la crisis y defendido que la Unión dejara claro que las fronteras de Ceuta y Melilla son también fronteras de España y de Europa.
La resolución llega además en plena batalla política en España por la gestión de la crisis. El Gobierno de Sánchez ha defendido su actuación y ha acusado al PP de dificultar la búsqueda de soluciones, mientras los populares reclaman acelerar los retornos y una respuesta más contundente a Marruecos.
El mismo día, el Congreso ha aprobado una moción que reprueba al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por su gestión de la crisis y reclama al Gobierno que exija a Marruecos «explicaciones claras» sobre su actuación durante los acontecimientos de julio.
De este modo, la crisis de Ceuta deja de ser únicamente un conflicto entre Madrid y la ciudad autónoma y se instala también en la agenda europea. Retornos, control de las fronteras, responsabilidad de Marruecos e investigación de lo ocurrido forman ahora parte del debate institucional en Bruselas.
La votación evidencia además la división política existente en torno a la respuesta a la crisis: mientras una mayoría de la Eurocámara ha respaldado el texto, los socialistas se han situado en contra de la resolución.