El "banco del jefe" vuelve a la lupa de Calama mientras una vía secreta por blanqueo estrecha el foco sobre el entorno de Zapatero
El juez mantiene bajo secreto una nueva línea por presunto blanqueo mientras rastrea el destino del dinero de Plus Ultra y los movimientos de empresarios venezolanos vinculados a la causa.

Jose Luis Rodríguez Zapatero y el juez Calama
La investigación de José Luis Calama sobre el caso Plus Ultra ha abierto un nuevo frente mientras el juez continúa reconstruyendo el recorrido del dinero que salió de la aerolínea y terminó en sociedades vinculadas a algunos de los principales investigados. Este jueves 17 de septiembre ha trascendido que el magistrado mantiene bajo secreto una línea por presunto blanqueo de capitales vinculada a empresarios venezolanos y a movimientos económicos relacionados con la compañía rescatada.
La nueva derivada se suma a una causa en la que la Audiencia Nacional ya ha puesto bajo la lupa un entramado societario mucho más amplio del que inicialmente rodeaba a Plus Ultra. Uno de los nombres centrales es el de Julio Martínez Martínez, amigo y colaborador de José Luis Rodríguez Zapatero, al que la investigación atribuye el control de decenas de mercantiles utilizadas para recibir y mover fondos.
La documentación que maneja Calama permite dimensionar esa estructura. Según un informe de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude incorporado al procedimiento, Martínez controló entre 2020 y 2024 un total de 39 sociedades. De ellas, 20 se encontraban inactivas, bien porque habían sido dadas de baja, porque no presentaban el Impuesto de Sociedades o porque declaraban una cifra de negocio nula. Otras tres, pese a figurar como inactivas, mostraban un importante movimiento de dinero en sus cuentas bancarias.
Entre las 15 sociedades consideradas activas, ocho no tenían trabajadores por cuenta ajena o acumulaban retribuciones laborales inferiores a 10.000 euros durante el periodo analizado. Es precisamente esta estructura empresarial la que ha llevado a los investigadores a estudiar si determinadas compañías pudieron utilizarse para canalizar fondos procedentes de la actividad investigada.
¿Quién es el “banco del jefe”?
La expresión que da nombre a esta parte de la investigación no es una definición del juez ni de la Policía. Procede de una conversación intervenida e incorporada por Calama a su auto.
En ella, Danilo Alfonso Diazgranados Manglano conversa con una persona identificada en la resolución como “Palomero”. Al hablar de Julio Martínez Martínez, Diazgranados afirma que “es el banco del jefe”. Su interlocutor responde que entiende a qué se refiere. El magistrado reproduce ese intercambio cuando analiza el entramado de sociedades controlado por Martínez.
La investigación relaciona esa expresión con el papel financiero que presuntamente habría desempeñado Martínez dentro del grupo investigado. La UDEF sostiene que el empresario gestionaba una estructura societaria utilizada para canalizar fondos y ha situado al expresidente Zapatero en el centro de distintas diligencias de la causa. Algunos medios han interpretado que la palabra “jefe” aludiría al expresidente, pero esa identificación no aparece formulada expresamente en la frase intervenida y continúa formando parte de los hechos que investiga el juzgado.
Casi 600.000 euros procedentes de Plus Ultra
Dentro de ese mapa empresarial destacan varias sociedades vinculadas a Martínez que recibieron dinero de Plus Ultra. La investigación cifra en 598.910 euros las cantidades transferidas directamente por la aerolínea a empresas relacionadas con el empresario.
Una de las compañías más relevantes es Análisis Relevante, que aparece entre las sociedades sin empleados pese a facturar cantidades significativas. Además de Plus Ultra, esta mercantil realizó pagos tanto a Zapatero como a Whathefav, compañía vinculada a sus hijas. Según los datos incorporados a la causa, Análisis Relevante abonó en conjunto 730.535 euros al expresidente y a esa sociedad.
Calama diferencia además varias formas de circulación del dinero. Junto a las transferencias directas aparecen sociedades que el instructor denomina “interpuestas”. Entre ellas se encuentran Caletón Consultores y Summer Wind.
La primera recibió aproximadamente 1,16 millones de euros de Plus Ultra entre 2020 y 2025, mientras que Summer Wind ingresó cerca de 3,98 millones de la aerolínea durante 2023. Parte del análisis judicial consiste en determinar cuál fue el destino posterior de esas cantidades y si existía una justificación económica real para los pagos efectuados entre las distintas compañías.
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Empresas sin plantilla y dinero en movimiento
Las características de algunas de esas sociedades constituyen uno de los elementos que más atención ha recibido de Hacienda y de la Policía.
El informe de la ONIF señala que varias empresas vinculadas a Martínez carecían de empleados, mientras que otras presentaban una actividad laboral muy limitada. También identifica tres mercantiles —Afitta Capital, Rentas Emeritenses y Zenzap— que figuraban como inactivas pese a registrar movimientos bancarios relevantes.
La investigación trata ahora de reconstruir ese circuito financiero y establecer qué parte del dinero permaneció en las sociedades receptoras y qué cantidades terminaron posteriormente en manos de otras personas o empresas.
La investigación se extiende al dinero de Zapatero
En paralelo, la defensa de José Luis Rodríguez Zapatero ha recurrido ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional para intentar excluir de la causa una investigación policial sobre sus actividades económicas en Bolivia.
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El recurso sostiene que esas diligencias exceden el objeto inicial del caso Plus Ultra y acusa al instructor de ampliar indebidamente la investigación. La defensa cuestiona, entre otras cosas, un informe policial relativo a una presunta intermediación vinculada al Grupo Gloria y a un pago de 200.000 euros que habría sido canalizado como servicios de consultoría mediante Focus Social Research. Se trata de alegaciones de la defensa que ahora deberá resolver la Audiencia Nacional.
Todo ello coincide con el nuevo frente conocido este jueves en torno al posible blanqueo de capitales. El secreto decretado sobre esa parte del procedimiento impide conocer por ahora el detalle de las operaciones que está siguiendo Calama, pero encaja en una investigación que desde hace meses intenta reconstruir el mismo interrogante: qué ocurrió con el dinero después de salir de Plus Ultra y qué función desempeñaron las sociedades utilizadas para recibirlo y posteriormente moverlo.
El entramado de 39 compañías controlado por Julio Martínez es una de las piezas centrales de ese puzle. Y aquella frase pronunciada en una conversación intervenida —“es el banco del jefe”— ha terminado adquiriendo relevancia precisamente porque resume el papel financiero que los investigadores tratan ahora de determinar judicialmente.