Ceuta se planta ante Negu Gorriak: tensión y cargas durante su recibimiento
Decenas de ceutíes acuden al puerto para rechazar a la brigada radical llegada desde Navarra, que acusa de violencia a policías y militares y pretende actuar como "escudo" de los inmigrantes presentes en la ciudad
Ceutíes manifestándose en El Taraja
Ceuta ha vuelto a decir basta. Decenas de vecinos se concentraron el domingo en el puerto para mostrar su rechazo a la llegada de Negu Gorriak/Derecho a Techo, el colectivo radical desplazado desde Navarra que aterriza en una ciudad todavía sacudida por las consecuencias de la entrada masiva de inmigrantes del pasado 30 de julio.
La movilización había sido convocada horas antes a través de las redes sociales bajo el lema "¡Basta ya! Contra los radicales en Ceuta". Los asistentes acusan al grupo de pertenecer al entorno proetarra y dejaron claro desde el primer momento que su presencia no era bienvenida.
La situación terminó obligando a intervenir a la Policía Nacional. Efectivos de la UIP y la UPR establecieron un dispositivo para impedir enfrentamientos y se produjeron cargas policiales y lanzamiento de botes de humo cuando algunos manifestantes intentaron impedir el desembarco de los integrantes del colectivo.
La tensión llegó también a la carretera. Hubo cortes de tráfico, enfrentamientos verbales con los agentes y lanzamiento de objetos contra al menos uno de los vehículos que abandonaba el puerto. Los concentrados reivindicaron su condición de "caballas" mientras exigían que el grupo navarro abandonara la ciudad.
El malestar no había nacido de la nada. Negu Gorriak/Derecho a Techo anunció su desplazamiento a Ceuta bajo las palabras "desobediencia y resistencia" y con dos objetivos declarados. El primero consiste en repartir teléfonos móviles, baterías externas, cargadores y material para facilitar la estancia de inmigrantes que todavía permanecen en la ciudad. El segundo ha levantado muchas más ampollas.
El colectivo asegura que pretende "poner el cuerpo como escudo" ante la supuesta violencia ejercida contra los inmigrantes y ha acusado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y al Ejército de mantener una "actitud violenta". También describe Ceuta como una zona "altamente militarizada" en la que se estarían produciendo "ataques racistas y fascistas". Acusaciones, por supuesto, que están respaldadas por fuentes oficiales.
La organización radical ha llegado incluso a comparar la situación de la ciudad española con Oriente Próximo asegurando que "Gaza está en Ceuta ahora mismo" y relacionando lo ocurrido con los intereses de "la industria de la guerra".
El recibimiento de este domingo demuestra hasta qué punto ese discurso ha indignado a una parte de la población. Los ceutíes ya habían mostrado en las redes su rechazo a que colectivos extremistas de cualquier signo utilizaran la situación que atraviesa la ciudad para alimentar nuevos enfrentamientos.
Y todavía puede haber un segundo capítulo. La expedición llegada este domingo es, según la propia organización, la primera de las dos brigadas que pretende enviar a Ceuta. La primera ya sabe cómo ha sido recibida.