Máxima alerta en Ceuta y Melilla: España moviliza 200 agentes ante la amenaza de otro asalto masivo
Interior blinda las fronteras para este miércoles, coincidiendo con las elecciones en Marruecos, mientras Rabat despliega tanquetas, embarcaciones y efectivos en los accesos
Seguridad en la frontera de Ceuta
Máxima alerta en Ceuta y Melilla. España ha movilizado cerca de 200 guardias civiles adicionales ante la amenaza de un nuevo asalto masivo a las fronteras de las dos ciudades autónomas este miércoles, coincidiendo con la celebración de las elecciones legislativas en Marruecos.
El dispositivo confirma la enorme preocupación existente pese a los intentos del Gobierno de rebajar públicamente la gravedad de las convocatorias difundidas durante las últimas semanas en redes sociales. Mientras el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, asegura que esos llamamientos “no están calando”, Interior envía unidades especiales, refuerza la vigilancia marítima y prepara las fronteras ante el riesgo de que se repita el caos de finales de julio.
Ceuta ha recibido 144 agentes del Grupo de Reserva y Seguridad procedentes de diferentes comunidades autónomas. A Melilla han sido enviados tres Módulos de Intervención Rápida, integrados por alrededor de 60 efectivos. La Policía Nacional también ha realizado un relevo de agentes de la Unidad de Intervención Policial, aunque sin aumentar el número total de efectivos.
El temor a una nueva avalancha
El Gobierno lleva semanas monitorizando mensajes que animan a cruzar irregularmente la frontera española este miércoles. Las convocatorias pretenden aprovechar la jornada electoral marroquí bajo la idea de que las fuerzas de seguridad del país vecino destinarán gran parte de sus recursos a vigilar las urnas.
La Embajada de España en Rabat también ha reaccionado con una campaña en español y francés para intentar frenar los cruces. En sus mensajes advierte de que entrar de forma irregular en territorio nacional “no da derecho a permanecer en España”.
Además, el Ministerio del Interior ha ordenado intensificar la vigilancia marítima en Ceuta, Melilla y las plazas de soberanía española. El patrullaje ya había aumentado en el Peñón de Vélez de la Gomera, las islas Alhucemas, las Chafarinas y el islote de Perejil después de detectarse convocatorias similares.
El temor entre los agentes es evidente. Fuentes de la Guardia Civil advierten de que, por muchos efectivos que se envíen, resultaría “muy difícil” contener otra llegada simultánea de decenas de miles de personas.
Barreras flotantes para frenar las entradas
Las fuerzas de seguridad confían especialmente en las barreras flotantes instaladas en el espigón del Tarajal de Ceuta y en el Dique Sur de Melilla. Estos dispositivos permitirían actuar inmediatamente contra quienes intenten acceder a las ciudades autónomas por vía marítima.
En Melilla ya se han realizado devoluciones de inmigrantes que trataron de alcanzar la ciudad a nado por el Dique Sur. Las autoridades pretenden evitar que las playas y los espigones vuelvan a convertirse en puntos de entrada descontrolada.
Fernando Grande-Marlaska confirmó este lunes que los refuerzos tienen carácter “preventivo” y se mantendrán con independencia de la credibilidad final de las convocatorias. El ministro del Interior detalló el envío de tres pelotones adicionales del GRS a cada ciudad autónoma.
Marruecos prepara tanquetas y refuerza la costa
Marruecos también ha reforzado su lado de la frontera. La Gendarmería conoce los llamamientos y mantiene efectivos desplegados en los principales accesos a Ceuta y Melilla.
En Castillejos hay preparadas tanquetas equipadas con cañones de agua a presión para contener posibles avalanchas. Las carreteras que conducen a esta localidad desde Tetuán y Tánger también permanecen bajo vigilancia.
La Marina Real marroquí habría movilizado seis embarcaciones semirrígidas para patrullar la costa y frustrar posibles intentos de entrada por mar. El despliegue contradice los mensajes que aseguraban que la frontera quedaría prácticamente desatendida durante las elecciones.
La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha pedido calma y sostiene que no existen alertas concretas sobre nuevas entradas. Sin embargo, reconoce que la vigilancia de las convocatorias en redes es permanente para poder reaccionar ante cualquier incidente.
Ceuta y Melilla vuelven a contener la respiración
El Ejecutivo trata de transmitir tranquilidad, pero el despliegue muestra una situación mucho más delicada: cerca de 200 agentes movilizados, unidades especiales preparadas, patrullas marítimas, barreras flotantes y tanquetas al otro lado de la frontera.
Después de la avalancha de finales de julio, Ceuta y Melilla no quieren volver a verse desbordadas. Las dos ciudades se preparan para una jornada de máxima tensión mientras sus vecinos vuelven a mirar hacia Marruecos con el temor de que cualquier llamamiento en redes pueda convertirse en otro asalto masivo.