El hijo de Albares, último favorecido por la 'agencia de colocación' de Moncloa
La incorporación del hijo del ministro de Exteriores al servicio diplomático europeo amplía una nómina en la que aparecen Begoña Gómez, David Sánchez y familiares de otros dirigentes socialistas entre juicios, nombramientos y contratos
José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores.
El árbol genealógico del poder empieza a parecerse demasiado a un organigrama. El último apellido en incorporarse es el de José Manuel Albares. Vozpópuli desvela que uno de los hijos del ministro de Exteriores ha conseguido un puesto como agente contractual en el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), destinado al área de Oriente Próximo y Norte de África (MENA), pese a no contar, sostiene el periódico, con la experiencia profesional que se valora en puestos comparables.
La versión de Exteriores es radicalmente distinta. El entorno del ministro niega que su hijo ocupe "ningún puesto de trabajo" en una institución comunitaria y asegura que realiza unas prácticas para jóvenes de pocos meses, obtenidas mediante una convocatoria pública, competitiva y eliminatoria. También sostiene que ni Albares ni su Ministerio tuvieron capacidad alguna de decisión en el proceso. Dos versiones enfrentadas para un nuevo parentesco bajo los focos.
Sánchez tiene los casos más cercanos en casa
No hace falta abandonar Moncloa para que a cualquiera le ronde la idea de que allí existe algo parecido a una agencia de colocación. El juez Juan Carlos Peinado acaba de abrir juicio oral contra Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación.
Distinta es ya la situación de David Sánchez. La Audiencia Provincial de Badajoz condenó en julio al hermano del presidente a nueve años de inhabilitación para empleo o cargo público por prevaricación administrativa relacionada con su contratación en 2017 por la Diputación de Badajoz. Fue absuelto del delito de tráfico de influencias. La sentencia no es firme.
Es difícil encontrar dos parentescos más próximos al jefe del Ejecutivo: su esposa y su hermano. Y ambos han acabado teniendo que dar explicaciones ante la Justicia
El marido de Sánchez Acera
Más reciente es el nombramiento de Pablo Sánchez-Blanco, marido de Pilar Sánchez Acera, secretaria general del PSOE de Madrid y estrecha colaboradora de Óscar López.
A Sánchez-Blanco no hubo que fabricarle un currículum. Es licenciado en Económicas, ingresó en el Banco de España en 2001 y desde 2023 trabajaba como experto en el propio Tesoro. Lo que hubo que modificar fue el requisito para dirigirlo.
Hasta este verano, la Dirección General del Tesoro estaba sometida a la regla que reserva estos puestos a funcionarios de carrera del subgrupo A1. El Gobierno introdujo una excepción específica alegando la elevada especialización técnica del organismo y la conveniencia de poder recurrir a otros empleados públicos con experiencia acreditada. Acto seguido, Sánchez-Blanco fue nombrado director general.
El parentesco no resta méritos a su carrera. Pero la secuencia queda para la hemeroteca: cambio de la norma y nombramiento en el mismo Consejo de Ministros.
De Solaria al cuñado de Pilar Alegría
El caso de Iván Molinero, marido de Isabel Rodríguez, pertenece a otra categoría porque fue contratado por una empresa privada. Solaria lo fichó en septiembre de 2021, apenas 51 días después de que su esposa entrara en el Consejo de Ministros como ministra de Política Territorial y portavoz.
Chismógrafo
Iván Molinero, el exitoso y desconocido marido de la la ministra de Vivienda Isabel Rodríguez
David González
Su biografía laboral comenzó como panadero, reponedor y comercial, pero sería tramposo detener el currículum ahí: posteriormente se formó en Relaciones Laborales y prevención de riesgos y trabajó en ese sector antes de incorporarse a la energética. Molinero negó cualquier relación entre ambos acontecimientos: "No tiene nada que ver mi contratación con el nombramiento de mi mujer". Solaria sostuvo lo mismo.
La controversia aumentó porque la compañía había trasladado al Gobierno proyectos fotovoltaicos susceptibles de recibir hasta 1.625 millones de euros de financiación europea. La propia empresa matizó entonces que se trataba de una "manifestación de interés".
Otro parentesco apareció alrededor de Pilar Alegría. Una investigación de El Debate cifró en alrededor de 1,2 millones de euros los contratos y distintas ayudas públicas recibidos durante su etapa ministerial por Base Sistemas y Suministros, empresa vinculada a Abel Batalla, marido de la hermana de la dirigente socialista.
No todo familiar es un enchufado
La lista podría alargarse, pero hacerlo sería confundir parentesco con favoritismo. Sofía Puente, hermana de Óscar Puente, es fiscal desde 1996 y tenía una larga carrera antes de ser nombrada alto cargo de Justicia. Mariano Bacigalupo, marido de Teresa Ribera, vio cuestionado su nombramiento como consejero de la CNMV, pero la Audiencia Nacional terminó avalándolo. Y Marta Morano, pareja de Carlos Cuerpo, era interventora y auditora de la Seguridad Social y había ocupado puestos relacionados con el que posteriormente pasó a dirigir.
Son casos que sirven precisamente para establecer el límite: tener familia en el Gobierno no convierte un currículum en sospechoso, pese a la 'casualidad'.
El problema político aparece cuando, además del parentesco, surge algo más: un procedimiento judicial, una norma modificada inmediatamente antes de un nombramiento, una contratación que coincide con la llegada del cónyuge al Consejo de Ministros o dinero público que obliga a examinar cómo fue concedido.
El hijo de Albares es el último nombre en incorporarse a esa hemeroteca. Habrá que determinar incluso qué es exactamente lo que ha conseguido: Vozpópuli habla de un puesto como agente contractual y Exteriores de unas prácticas temporales. Pero después de ocho años de gobiernos de Pedro Sánchez, para seguir algunos árboles familiares ya no basta con consultar el registro civil. Conviene tener el BOE abierto en la pestaña de al lado.