Las crónicas saudíes de la visita de Abdalá recogieron regalos y honores, pero ni rastro de las joyas
La visita dejó también el intercambio de máximas distinciones entre ambas partes: Juan Carlos I concedió a Abdalá el Toisón de Oro y el monarca saudí impuso a Zapatero la Orden del Rey Abdulaziz

El rey Abdalá con Zapatero y Juan Carlos I en España, en 2007
Arabia Saudí dejó un rastro documental minucioso de la visita de Estado que el rey Abdalá bin Abdulaziz realizó a España en junio de 2007.
La agencia oficial del reino, su periódico oficial y algunas de las principales cabeceras saudíes siguieron aquellos días con detalle la llegada del monarca, sus reuniones con Juan Carlos I y José Luis Rodríguez Zapatero, la agenda política, los acuerdos económicos y sanitarios, la cena celebrada en La Moncloa, las condecoraciones intercambiadas e incluso determinados regalos entregados durante la estancia. Casi veinte años después, ese material adquiere una nueva relevancia porque Zapatero ha situado precisamente aquella visita en el origen de los tres juegos de joyería sobre los que ahora ha tenido que dar explicaciones ante el juez José Luis Calama.
El expresidente sostiene que las piezas proceden de Arabia Saudí y ha tratado de conseguir de Riad una confirmación oficial de su versión. Sin embargo, la revisión de los documentos y publicaciones saudíes de aquellos días muestra que el reino sí dejó por escrito otros honores y obsequios de la visita, mientras que en los registros localizados no aparece una referencia equivalente a esos tres juegos de joyas.
La reconstrucción comienza antes incluso de la llegada de Abdalá a Madrid. La Saudi Press Agency (SPA), la agencia oficial saudí, publicó el 18 de junio de 2007 que el monarca iniciaba en España una visita de Estado por invitación de Juan Carlos I y adelantó que durante su estancia abordaría con las autoridades españolas las relaciones bilaterales, distintos asuntos regionales e internacionales y especialmente la situación en Oriente Medio. La agencia informó además de que estaban previstos varios acuerdos entre ambos países.
SPA recogió también las declaraciones del entonces embajador saudí en España, el príncipe Saud bin Naif bin Abdulaziz, que presentó aquella visita como un momento estratégico en las relaciones entre Madrid y Riad. El diplomático explicó que Abdalá mantendría reuniones tanto con Juan Carlos I como con Zapatero y avanzó algunos de los asuntos que estaban siendo negociados, desde un acuerdo para evitar la doble imposición hasta cuestiones de seguridad, cooperación militar y sanidad.
La prensa saudí acompañó igualmente el viaje desde sus páginas. Al Riyadh publicó el 18 de junio una información sobre la gira de Abdalá que comenzaba precisamente en España y explicó que la visita perseguía reforzar los vínculos políticos y económicos entre ambos países, además de avanzar en la firma de nuevos acuerdos.
También Arab News, periódico saudí en lengua inglesa, había dedicado el día anterior una amplia información a la visita. La cabecera detallaba que las conversaciones con las autoridades españolas incluirían Oriente Medio, Irak y Líbano y subrayaba el interés saudí en reforzar la cooperación económica con España.
Sin embargo, el documento más significativo aparece en Umm al-Qura, el periódico oficial del Reino de Arabia Saudí, cuyo ejemplar correspondiente a aquella visita permanece conservado en Saudi Archive. La crónica oficial saudí reconstruye con detalle los actos desarrollados en Madrid y deja constancia expresa de que el rey Abdalá impuso a José Luis Rodríguez Zapatero la banda de la Orden del Rey Abdulaziz de primera clase. La referencia no aparece de manera genérica, sino individualizada dentro del relato protocolario de la estancia.
El mismo documento relata también el intercambio de distinciones entre ambas partes. Juan Carlos I concedió al rey Abdalá el Toisón de Oro, que la publicación saudí identifica como una de las máximas distinciones españolas, y el texto dedica varias líneas a explicar su importancia. En la misma crónica se recuerda además que el monarca español ya poseía la Orden del Rey Abdulaziz, presentada por la publicación saudí como una de las principales condecoraciones del reino.
El nivel de detalle de aquella documentación no termina en las condecoraciones. Umm al-Qura reconstruye también la visita de Abdalá al Ayuntamiento de Madrid, donde fue recibido por el entonces alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón. Allí, el rey saudí recibió la llave de oro de la ciudad y, posteriormente, según recoge el propio periódico oficial, entregó a Ruiz-Gallardón un regalo conmemorativo con motivo de su estancia en la capital.
Ese dato resulta especialmente relevante porque demuestra que los registros oficiales saudíes no omitieron de forma sistemática los regalos realizados durante la visita. El archivo documentó la distinción concedida a Zapatero, el Toisón de Oro entregado a Abdalá, la llave de oro de Madrid recibida por el monarca y el regalo conmemorativo destinado a Gallardón. En cambio, en los documentos saudíes localizados no aparece una referencia semejante a los tres juegos de joyería que Zapatero sitúa ahora en aquella misma visita.
La agenda desarrollada en La Moncloa también quedó documentada por Riad. SPA publicó una información específica sobre la cena ofrecida por Zapatero al rey Abdalá y a la delegación que le acompañaba. La agencia identificó el acto como celebrado en la sede de la Presidencia del Gobierno y reprodujo parte del discurso pronunciado entonces por el presidente español.
La referencia resulta especialmente significativa porque es precisamente La Moncloa el lugar en el que Zapatero sitúa ahora la entrega de las joyas. En la documentación presentada en 2026, el expresidente afirma que durante aquella visita y “en el marco de las relaciones entre nuestros dos países” se produjo la entrega de un regalo que califica como “estrictamente personal”, compuesto por tres juegos de joyería de diseño semejante y diferenciados por sus piedras preciosas: rubíes, esmeraldas y zafiros.
Las fuentes saudíes documentaron además con detalle la actividad institucional que se desarrolló durante aquellos días en la Presidencia del Gobierno. SPA informó de la firma de un convenio para evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal, así como de un memorando de entendimiento en materia sanitaria. La información identificaba a los firmantes de ambos acuerdos y señalaba expresamente la presencia de Abdalá y Zapatero durante el acto.
La agencia oficial también dejó constancia de la puesta en marcha de un fondo hispano-saudí destinado a financiar proyectos de infraestructuras y otros sectores estratégicos. En sus informaciones sobre el viaje, SPA aportó datos sobre la cooperación empresarial entre ambos países y destacó el impulso económico que Riad pretendía dar a las relaciones con España.
El seguimiento saudí fue tan exhaustivo que Arab News publicó posteriormente un balance de la visita en el que volvió a aparecer expresamente la condecoración concedida a Zapatero. El periódico informó de que el rey Abdalá había otorgado al entonces presidente español el King Abdul Aziz Sash of the First Order y repasó los acuerdos alcanzados durante el viaje.
La documentación saudí de 2007 permite así reconstruir una visita en la que quedaron registrados tanto los grandes acuerdos diplomáticos como elementos concretos del protocolo. Esa circunstancia contrasta con las gestiones realizadas por Zapatero casi veinte años después para intentar obtener una confirmación específica de Riad sobre las joyas.
La primera de esas gestiones se produjo el 16 de junio de 2026, justo un día antes de que Zapatero compareciera ante el juez Calama. El expresidente envió una comunicación a través de la Embajada de Arabia Saudí en Madrid para que fuera trasladada al jefe de Protocolo de la Corte Real. La carta estaba preparada en español, inglés, francés y árabe y solicitaba que las autoridades saudíes confirmaran la versión relativa a las piezas recibidas durante la visita de Abdalá.
La fecha de esa primera carta cobra todavía más importancia al cruzarla con la propia prensa saudí. Arab News había informado del asunto de las joyas cuatro días antes. El 12 de junio de 2026, el periódico saudí publicó una información de Reuters sobre la apertura de una pieza judicial separada relacionada con las joyas encontradas en el despacho de Zapatero. El artículo explicaba que las piezas habían sido valoradas provisionalmente en alrededor de 1,3 millones de euros y recogía que el juez había señalado la falta de documentación clara sobre su procedencia.
La misma información señalaba que no constaban entonces documentos aduaneros ni pruebas relacionadas con el pago de derechos de importación y recordaba que Zapatero debía declarar pocos días después. De esta forma, el asunto ya había aparecido en un periódico saudí el 12 de junio y, cuatro días más tarde, el expresidente español dirigió su primera petición a las autoridades del reino.
El 17 de junio, apenas veinticuatro horas después de haber enviado aquella carta, Zapatero compareció ante Calama. Cuando llegó el momento de responder por las joyas, pidió más tiempo para poder explicar su procedencia y sostuvo que dispondría de la documentación necesaria en “una semana o diez días”.
Ese plazo transcurrió sin que la confirmación saudí solicitada se incorporara a la causa. Casi dos meses después, el 12 de agosto, Zapatero volvió a dirigirse a Arabia Saudí, esta vez directamente a la embajadora del reino en España, Haifa bint Abdulaziz bin Mohammed bin Ayyaf Al Muqrin. En aquella segunda comunicación recordaba la petición realizada en junio y planteaba la posibilidad de recurrir, si el tribunal lo consideraba necesario, a los mecanismos de cooperación judicial internacional mediante una comisión rogatoria.
La segunda carta muestra que, casi dos meses después de haber iniciado las gestiones, Zapatero seguía intentando conseguir una acreditación de Riad. El documento no incorpora una certificación de la Corte Real ni una respuesta a la primera petición. Lo que sí refleja es que el expresidente contemplaba ya la posibilidad de utilizar un mecanismo judicial formal para obtener la información reclamada.
Cuando posteriormente Calama reclamó al expresidente toda la documentación de la que dispusiera sobre las joyas, Zapatero presentó las dos cartas enviadas a Arabia Saudí y distintos documentos relacionados con la visita de Abdalá de 2007. Según la información conocida, entre el material entregado al magistrado no figuraba la certificación de la Corte Real saudí que había solicitado desde junio.
La revisión de la hemeroteca saudí permite además seguir el final de aquella visita de 2007. Okaz informó de la salida de Abdalá hacia Francia después de completar su estancia en España y recogió los principales actos protocolarios desarrollados durante el viaje.
Al Riyadh, por su parte, siguió presentando aquella gira como una operación diplomática destinada a ampliar la influencia económica y política saudí en Europa y reforzar las relaciones con España.
La importancia concedida por Arabia Saudí a la visita tampoco desapareció con el paso del tiempo. Cuando el príncipe heredero Sultan bin Abdulaziz viajó a España en 2008, la propia SPA recordó expresamente el viaje realizado por Abdalá el año anterior y lo presentó como uno de los hitos que habían impulsado las relaciones bilaterales entre ambos países.
Todo ese material dibuja una documentación saudí especialmente amplia sobre aquellos días. Arabia Saudí registró la llegada del rey, sus reuniones, los acuerdos, la cena de La Moncloa, la creación de instrumentos económicos, las principales condecoraciones y determinados regalos. El periódico oficial dejó constancia de la Orden del Rey Abdulaziz concedida a Zapatero y del regalo conmemorativo entregado a Gallardón. Arab News volvió a citar la distinción recibida por Zapatero y las principales decisiones adoptadas durante la visita. SPA documentó los principales actos institucionales casi de manera cronológica.
En esos registros localizados no aparece, sin embargo, una referencia a los tres juegos de joyas que el expresidente atribuye ahora a aquella estancia.
La búsqueda realizada para esta investigación entre las publicaciones accesibles de Saudi Press Agency, Umm al-Qura, Saudi Archive, Arab News, Al Riyadh y Okaz tampoco permite localizar hasta ahora una comunicación pública de la Corte Real saudí que anuncie que ha respondido a las peticiones enviadas por Zapatero el 16 de junio y el 12 de agosto de 2026.
Tampoco aparece en esas fuentes una publicación de las autoridades saudíes que identifique los tres juegos de rubíes, esmeraldas y zafiros como uno de los obsequios registrados durante la visita oficial de Abdalá a España.
Lo que sí permanece es una documentación especialmente precisa sobre los honores y regalos que Arabia Saudí decidió consignar en 2007: la Orden del Rey Abdulaziz concedida a Zapatero, el Toisón de Oro recibido por Abdalá, la llave de oro de Madrid entregada al monarca y el regalo conmemorativo que el rey saudí hizo a Alberto Ruiz-Gallardón.