Ceuta vuelve al epicentro político: Vivas abre una semana judicial decisiva sobre la crisis
El presidente ceutí declara este miércoles ante María Tardón y un día después comparecen dos testigos clave para esclarecer el papel del Ejecutivo antes de la entrada masiva y cómo actuaron las autoridades marroquíes

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas.
El desahucio de Maricarmen ha monopolizado durante días la batalla política y la acampada de la Puerta del Sol ha abierto otro frente para el Gobierno. Pero ninguno de los dos asuntos conseguirá apartar a Ceuta del foco. La Ciudad Autónoma afronta una semana judicial que puede resultar decisiva para conocer qué ocurrió realmente a finales de julio.
El miércoles será Juan Jesús Vivas quien comparezca como testigo ante la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón. Veinticuatro horas después declararán Gonzalo Sanz, exjefe de gabinete de la Delegación del Gobierno, y el jefe de la Policía Local. Tres testimonios llamados a reconstruir las horas anteriores a la mayor entrada migratoria registrada en Ceuta.
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Sobre la mesa habrá dos cuestiones que llevan semanas sobrevolando la crisis: qué papel desempeñó realmente Marruecos y hasta dónde llegó la información que manejaba el Ejecutivo de Pedro Sánchez antes de que decenas de miles de personas atravesaran la frontera durante los días 30 y 31 de julio.
Vivas llevará sus avisos ante la jueza
Vivas ya ha adelantado que relatará las llamadas y alertas que trasladó al Gobierno antes de los acontecimientos. El presidente ceutí ha calificado lo sucedido como una "agresión a la integridad territorial" y sostiene que resulta difícil creer que las autoridades marroquíes desconocieran el desplazamiento de miles de personas hacia la frontera española.
La declaración del jueves puede resultar todavía más delicada para el Gobierno. Gonzalo Sanz dimitió después de conocerse las discrepancias con el delegado gubernamental, Miguel Ángel Pérez Triano, sobre un aviso recibido del CNI. Sanz mantuvo el 29 de julio una conversación telefónica de unos once minutos con un agente de los servicios de inteligencia.
Los documentos desclasificados han confirmado que aquel aviso existió. El CNI detectó convocatorias en redes sociales para entrar en Ceuta y el 29 de julio alertó tanto al gabinete del delegado como a la Guardia Civil. También remitió una comunicación formal a los servicios de seguridad e inteligencia de Marruecos sobre lo que podía suceder al día siguiente.
Había incluso una alerta anterior. Un informe elaborado el 28 de julio por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras había detectado movimientos en WhatsApp y Facebook que alentaban cruces hacia Ceuta durante los días siguientes y mencionaban expresamente el 30 de julio. La investigación deberá determinar ahora qué recorrido tuvieron todas aquellas advertencias.
La lupa sobre Marruecos
La otra gran incógnita se encuentra al otro lado de la frontera. Informes posteriores del CNI, las Fuerzas Armadas y la Policía reflejaron dudas sobre la actuación marroquí. El CIFAS describió una actitud de "pasividad" y consideró probable que Rabat no hubiera impulsado activamente la oleada, aunque sí pudiera haber actuado de forma negligente o pasiva.
La jueza Tardón quiere ir bastante más lejos. Ha movilizado 21 unidades policiales, militares y organismos de inteligencia, incluido el CNI, y ha ordenado utilizar reconocimiento facial para intentar identificar a uniformados marroquíes cuya actuación aparece recogida en imágenes. También pretende reconstruir movimientos, posibles redes de organización y financiación y la campaña desarrollada en internet.
La investigación incluye además peticiones de información a grandes compañías tecnológicas y el análisis de imágenes aéreas, drones y cámaras de vigilancia. El objetivo judicial no consiste únicamente en reconstruir cómo entraron decenas de miles de personas, sino en determinar si aquella movilización fue espontánea o existieron estructuras que contribuyeron a organizarla.
Esta semana puede empezar a despejar, por tanto, dos de las grandes incógnitas que siguen abiertas casi dos meses después: qué sabía el Gobierno de Sánchez antes de la entrada masiva y cuál fue el papel real de Marruecos. Vivas abre el miércoles una ronda de declaraciones que devolverá inevitablemente Ceuta al epicentro político nacional.