EFEMÉRIDES
El "pucherazo" de Ferraz: la polémica urna que todavía persigue a Sánchez diez años después
El Comité Federal del 1 de octubre de 2016 acabó entre gritos de "pucherazo", una votación suspendida y la dimisión del entonces secretario general del PSOE.
El 1 de octubre de 2016 quedó marcado como uno de los días más convulsos en la historia reciente del PSOE. Pedro Sánchez llegó a aquel Comité Federal dispuesto a defender su continuidad al frente del partido, pero terminó abandonando Ferraz después de perder una votación decisiva y presentar su dimisión como secretario general.
La batalla interna llevaba días abierta. Parte de la Ejecutiva había dimitido para intentar forzar la salida de Sánchez y el partido estaba completamente dividido entre sus partidarios y el sector crítico. Dentro de la sede socialista, la tensión fue creciendo durante horas hasta estallar cuando llegó el momento de decidir cómo se votaba.
La dirección pretendió celebrar una votación secreta mediante urna sobre la convocatoria de un congreso extraordinario. Los críticos rechazaron aquel procedimiento, asegurando que se había acordado otro sistema, y comenzaron a escucharse acusaciones de "pucherazo" y "fraude". RTVE relató aquel mismo día que la situación llegó a tal nivel de enfrentamiento que aquella votación terminó interrumpiéndose y posteriormente se pasó a votar a mano alzada.
La polémica se concentró especialmente en la ubicación de la urna. Las crónicas de la jornada describieron cómo fue colocada detrás de una mampara, fuera de la vista general de los miembros del Comité Federal, mientras los afines a Sánchez comenzaban a acercarse para depositar su voto. Las protestas fueron inmediatas y el enfrentamiento entre ambos sectores convirtió la reunión en un auténtico caos.
Diez años después, aquel episodio volvió al primer plano por la aparición de grabaciones inéditas del Comité Federal. Los vídeos publicados en abril de 2026 muestran la tensión que se vivió dentro de Ferraz y la existencia de aquella urna en una estancia situada tras la sala donde se celebraba la reunión. La interpretación de que aquello constituyó un intento de "pucherazo" corresponde a dirigentes críticos de entonces y a informaciones posteriores sobre las imágenes.
La crisis terminó resolviéndose con una votación a mano alzada. Sánchez perdió por 132 votos frente a 107 su propuesta de convocar un congreso extraordinario y primarias y, tras conocer el resultado, anunció su dimisión. El PSOE quedó después en manos de una gestora presidida por Javier Fernández.
Aquel 1 de octubre de 2016 fue, por tanto, mucho más que una batalla interna entre dirigentes socialistas. Fue el día en que Pedro Sánchez perdió temporalmente el control del PSOE y en el que una urna escondida detrás de una mampara quedó para siempre asociada a una de las jornadas más tensas vividas en Ferraz.