Un Mohamed VI visiblemente desmejorado mete presión a Sánchez: mensaje lleno de intención en un momento clave
El monarca marroquí reaparece en el discurso con motivo de la apertura de la nueva legislatura y culpa a las leyes y decisiones judiciales españolas de dificultar las repatriaciones, especialmente la de los menores. Habla de “amenazas” y “chantajes” a solo cuatro días de la histórica visita de Felipe VI y Letizia a Ceuta.

El rey de Marruecos, Mohamed VI, antes de dar el discurso de apertura de la legislatura tras las elecciones en el país marroquí.
Mohamed VI ha vuelto a aumentar la tensión entre Marruecos y España a solo cuatro días de la histórica visita de Felipe VI y Letizia a Ceuta. Un movimiento seguramente del todo pensado del monarca alauí teniendo en cuenta ese evento que viviremos la semana que viene. El rey de Marruecos, cuyo aspecto físico ha vuelto a llamar la atención después de sus últimas apariciones públicas visiblemente más delgado y aparentemente débil, ha aprovechado este viernes la apertura de la nueva legislatura para elevar la presión sobre España por una de las cuestiones todavía pendientes tras la crisis migratoria de julio: el retorno a Marruecos de los menores no acompañados. Al mismo tiempo, ha advertido de que la relación bilateral no puede estar sometida a “ninguna presión o amenaza” ni a “ningún chantaje”.
La imagen de Mohamed VI ya había generado comentarios en septiembre, cuando apareció en Rabat para presidir los actos por el aniversario de la muerte de su padre, Hasán II. Entonces se le pudo ver muy delgado y con dificultades para caminar, una imagen que volvió a poner el foco sobre su estado físico después de que a comienzos de año el Palacio comunicara que padecía una lumbociática que le obligó a guardar reposo. Ahora, nuevamente ante las cámaras y en un discurso de especial trascendencia política, el rey marroquí ha centrado buena parte de su mensaje exterior en España y en las consecuencias de la crisis de Ceuta.
Especialmente contundente ha sido con la situación de los menores. Mohamed VI ha dicho que la cooperación migratoria afronta “importantes desafíos” derivados de “ciertas disposiciones legales anticuadas y decisiones judiciales alejadas de la realidad” que, según ha explicado, dificultan “la repatriación de menores” y de personas que, en sus palabras, “usurpan el estatus de refugiados”. Rabat vuelve así a colocar la pelota en el tejado del Gobierno español y a exigir avances en unos retornos que están sujetos a procedimientos individualizados y a las garantías de protección de cada menor.
Y todo ello sucede, como decimos, en un momento particularmente sensible. Felipe VI y Letizia estarán el próximo martes en Ceuta, donde además pasarán la noche antes de continuar su viaje a Melilla. Mohamed VI no ha mencionado expresamente esa visita en su discurso, pero sus palabras llegan apenas cuatro días antes y después de que Marruecos haya mantenido oficialmente silencio ante el anuncio del viaje.
El mensaje deja además al Gobierno de Pedro Sánchez ante una cuestión que Rabat lleva semanas planteando: qué está impidiendo que avance con mayor rapidez el retorno de los menores marroquíes. España debe cumplir las garantías legales y estudiar individualmente cada caso, pero Mohamed VI ha decidido señalar públicamente esas trabas como uno de los principales problemas de la cooperación. Una presión que llega precisamente cuando Felipe VI se dispone a protagonizar uno de sus gestos institucionales de mayor simbolismo con Ceuta y con Pedro Sánchez pensando en las elecciones del 29N.
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