Un nuevo testimonio sobre Zapatero resucita la exclusiva de ESdiario sobre el AVE a La Meca: la conexión saudí arrancó en 2007
ESdiario publicó en junio que en 2007 que Moncloa respaldó un fondo hispano-saudí en el que participaba la empresa del príncipe que después encabezaría el consorcio adjudicatario del AVE a La Meca. Según El Debate, una testigo ha entregado a Anticorrupción documentación clave respecto a este asunto.

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en un acto del PSOE (izq.); el proyecto del AVE a La Meca (der.)
Las joyas encontradas por la UDEF en la caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero han abierto un nuevo capítulo en una historia que conduce directamente hasta Arabia Saudí y que comenzó mucho antes de la adjudicación del AVE a La Meca. Una testigo ha entregado a la Fiscalía Anticorrupción documentación con la que sostiene que esas piezas fueron un pago en especie relacionado con el multimillonario proyecto ferroviario, según ha publicado este lunes El Debate.
La acusación, pendiente de ser acreditada por los investigadores, cobra especial relevancia por los antecedentes de la operación. ESdiario ya reveló el pasado mes de junio, en una investigación firmada por Francisco Mercado, los vínculos existentes desde 2007 entre el Gobierno de Zapatero, empresas españolas y el príncipe saudí Abdul Aziz Bin Mishaal, cuya compañía terminaría encabezando años después el consorcio que se hizo con el AVE.
La secuencia comienza en junio de 2007. El rey saudí visitó España y se reunió con Zapatero. De aquel encuentro salió el acuerdo para impulsar un fondo de capital íntegramente privado, saudí y español, destinado a financiar proyectos gestionados por compañías españolas, saudíes o de otros países en sectores como las infraestructuras y la energía, fundamentalmente en Arabia Saudí, Oriente Medio y el norte de África.
Lo que entonces no explicó Moncloa es dónde estaba domiciliado aquel vehículo: PO Box 44, Dorey Court, St Peter Port, Guernsey. La isla figuraba entonces como paraíso fiscal y esa dirección estaba vinculada a numerosas sociedades offshore.
El príncipe saudí ya estaba allí
La lista española que participaba en aquella estructura incluía a algunas de las mayores compañías del país: Grupo Villar Mir, Obrascón Huarte, Iberdrola, Técnicas Reunidas, Mutua Madrileña, ACS, Unión Fenosa, La Caixa, Abertis, Acciona, Sacyr, Endesa o Isolux Corsán, además de Caja Madrid. Pero había un nombre especialmente relevante visto desde 2026: Alshoula Holdings, vinculada al príncipe Abdul Aziz Bin Mishaal.
La propia Fiscalía Anticorrupción ha descrito posteriormente Al-Shoula Group como una empresa de consultoría cuyo titular y beneficiario era el príncipe, miembro de la familia real saudí y propietario de importantes inversiones inmobiliarias.
En aquel fondo respaldado políticamente durante el Gobierno de Zapatero aparecía también Rakisa Holding, otra compañía saudí vinculada al proyecto de la Ciudad Económica Príncipe Abdulaziz bin Mishaal, una gigantesca iniciativa aprobada por el rey Abdallah en 2006 y que contemplaba una inversión de 8.000 millones de dólares.
La estructura era todavía más compleja. Tal y como desveló ESdiario, el fondo domiciliado en Guernsey estaba gestionado desde Suiza por Arox Infrastructure y Cheyne Capital. Esta última explicaba que el objetivo era promover proyectos de infraestructuras en Arabia Saudí, especialmente en las seis nuevas ciudades económicas previstas por el reino.
Dos años después, en 2009, las dos compañías saudíes y Sacyr abandonaron aquel vehículo. Y precisamente entonces comenzaba a tomar forma el gran negocio ferroviario que terminaría uniendo de nuevo al príncipe con las empresas españolas.
España
Zapatero apoyó en 2007 la offshore del príncipe saudí, embrión de su pelotazo del AVE
Francisco Mercado
Del fondo al AVE a La Meca
En 2010, Alshoula y doce empresas españolas constituyeron el consorcio que competiría por el contrato del AVE a La Meca. Allí convivían la compañía del príncipe saudí con empresas privadas españolas y sociedades públicas como ADIF, Renfe e Ineco. Formaban parte también Cobra, Consultrans-Copasa, Dimetronic, Imathia Construcción, Instalaciones Inabensa, Indra, OHL y Talgo. Las empresas del consorcio suscribieron además un contrato de consultoría con el príncipe saudí que contemplaba un pago de 120 millones de euros, cuya ejecución no consta.
El desenlace llegó en 2012. El consorcio hispano-saudí ganó el contrato, valorado en unos 6.700 millones de euros, y la firma fue ratificada por Abdul Aziz Bin Mishaal en representación de Al Shoula y, por la parte saudí, por los ministros de Hacienda y Transportes.
Zapatero ya había abandonado La Moncloa cuando se rubricó definitivamente el acuerdo. Sin embargo, las negociaciones se habían desarrollado durante su etapa como presidente. Y ese detalle es precisamente uno de los elementos sobre los que ahora pone el foco la nueva información llegada a Anticorrupción.
Una testigo habla ahora de una comisión ilegal
Como decimos la exclusiva de ESdiario cobra ahora una nueva dimensión tras lo publicado por El Debate. Según su información, Anticorrupción ha recibido documentación de una testigo que sostiene que las joyas encontradas por la UDEF en la caja fuerte del despacho de Zapatero fueron una comisión ilegal por el AVE a La Meca. La mujer ocupó un cargo directivo relacionado con contratación pública en una empresa española en Arabia Saudí y sitúa las negociaciones en 2009, con Zapatero todavía en La Moncloa.
La testigo apunta concretamente al contrato de mantenimiento del AVE y cifra la supuesta comisión en un 2,5% del importe adjudicado. Además, ha facilitado los nombres de otras cuatro personas que, según asegura, podrían corroborar su relato: un negociador saudí y tres directivos españoles del sector.
En su declaración también atribuye a Zapatero un papel central en las gestiones y asegura que existen "comprobantes y justificantes de pago" relacionados con el supuesto entramado. Sobre las joyas, sostiene que su valor real superaría los cuatro millones de euros. Unas acusaciones que están ya en manos de Anticorrupción, aunque deberán ser contrastadas por los investigadores.
La investigación deberá determinar si ese relato se sostiene. Pero la documentación entregada a la Fiscalía devuelve inevitablemente la mirada hacia 2007 y hacia aquel fondo hispano-saudí domiciliado en Guernsey que ESdiario desveló en junio: el primer eslabón conocido de una relación empresarial con el príncipe saudí que, años después, aparecería al frente del consorcio ganador de uno de los mayores contratos internacionales logrados por empresas españolas.