elecciones 29N
Máxima tensión en Génova: PP y Vox apuran el pacto para el Senado y Abascal "no tiene prisa"
"El día es largo, las buenas negociaciones son las que se cierran al final", señalan desde Vox para lograr un entendimiento con los de Feijóo que evite que el PSOE y sus socios se hagan con la Cámara Alta

Los líderes de PP y Vox, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal.
El PP y Vox apuran las negociaciones para alcanzar un acuerdo electoral en el Senado cuando apenas quedan horas para que concluya el plazo de presentación de candidaturas. La incógnita sigue abierta en Génova, donde ambas formaciones buscan una fórmula que les permita competir con mayores opciones frente a la candidatura conjunta de PSOE, Frente Amplio y otras fuerzas de izquierda para la Cámara Alta.
Pese a la presión del calendario, Vox transmite tranquilidad y evita dar por cerrada ninguna de las alternativas. Jorge Buxadé, líder de la delegación del partido en Bruselas, ha resumido la posición de su formación con un mensaje que rebaja la urgencia aparente de las conversaciones: “El día es largo, las buenas negociaciones son las que se cierran al final”. La frase refleja la estrategia de Vox de no precipitarse en un pacto que puede tener consecuencias en el reparto de escaños del Senado. El plazo concluye este lunes a las 23:59 horas y, por ahora, los dirigentes de ambos partidos mantienen la discreción sobre los detalles de las conversaciones.
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La formación que dirige Santiago Abascal ya había advertido de que no tenía prisa por cerrar un acuerdo y no descarta “ninguna opción”. Sus responsables insisten en que actuarán con responsabilidad y en su compromiso de construir una alternativa al Gobierno de Pedro Sánchez, pero evitan concretar qué concesiones estarían dispuestos a aceptar. Entre las fórmulas que se estudian figura que Vox retire sus candidaturas en una veintena de provincias donde sus posibilidades de conseguir representación serían reducidas. A cambio, el PP podría facilitar la presencia de representantes de Vox en determinadas listas o compensar al partido con senadores autonómicos.
El objetivo es evitar que la fragmentación del voto de centro-derecha facilite la elección de candidatos de la izquierda. En el Senado, el sistema de votación provincial puede favorecer a las candidaturas más votadas y dejar sin representación a las fuerzas que quedan en tercera posición. Las conversaciones se producen después del acuerdo entre el PSOE, el Frente Amplio y otras formaciones de izquierda para concurrir conjuntamente al Senado bajo la denominación ‘Senado de Progreso’. La iniciativa ha llevado al PP y a Vox a explorar una estrategia coordinada para intentar maximizar sus opciones en la Cámara Alta
El líder popular, Alberto Núñez Feijóo, ya había confirmado que su partido negociaba con Vox y había advertido de que sería un error facilitar al PSOE el control del Senado. Por su parte, Abascal ha apelado a la “altura de miras” y a la responsabilidad para justificar la disposición de su partido a estudiar distintas fórmulas. Por ahora, el mensaje público de Vox es de calma. Buxadé ha insistido en que su partido trabaja con “responsabilidad, prudencia y altura de miras” y ha dejado entrever que puede haber entendimiento: “Ningún español puede dudar de que sabremos hacer aquello que debemos hacer y todos los españoles pueden esperar de nosotros responsabilidad”. La cuenta atrás continúa.
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