EnfoquES del director
La identificación en los hoteles: mejor registrarse como imputado que como huésped
Al ministro del Interior se le ha ocurrido la genial idea de que tengamos que contestar a 42 preguntas cuando vayamos a inscribirnos en un hotel, incluyendo un número de teléfono fijo y un número de cuenta corriente, entre otras muchas cuestiones.
Que yo sepa no es obligatorio tener cuenta corriente ni correo electrónico ni teléfono fijo ni siquiera móvil, así que mentiré en el hotel y diré que no tengo o me inventaré todo si no queda más remedio.
Va a ser mejor registrarse en el hotel de turno como imputado que como huésped, así nos podremos negar a contestar las 42 preguntas, como hace Begoña Gómez cuando le cita el juez o la Asamblea de Madrid.
Algunos no entienden por qué la medida de las 42 preguntas ha creado tanto malestar entre muchos ciudadanos. Les puedo dar mis razones que, creo, las comparte mucha gente.
Primero porque no me da la gana ni me apetece darle al Estado y a una cadena hotelera tanta información personal por el mero hecho de pasar un fin de semana fuera de casa. Esté Gran Hermano que ha montado Marlaska no tiene la menor gracia.
Hablando de Marlaska, esa es la segunda razón. No me fío de él en particular ni de este Gobierno en general. Ya hemos visto lo que hacen los datos privados de un contribuyente como el novio de Ayuso: airearlos cuando les parece y utilizarlos a su antojo. Así que no me fío ni un pelo.
En tercer lugar, estos imprudentes e ineptos que tenemos en el Gobierno pueden causar un daño sensible al turismo. De momento la medida ha llegado ya a Europa a través de los medios de comunicación como una invasión a la intimidad de los viajeros. En Reino Unido especialmente se lo han tomado muy mal, lógico, e incluso algunos periódicos recomiendan cambiar el destino y no visitar la España de Marlaska y Sánchez.
Así que a pequeño Marlaska le recomiendo que rectifique, que nos deje un poco en paz, que haga algo útil y que saque sus zarpas de la intimidad de los ciudadanos. Porque muchos no nos fiamos de él ni del Gobierno y porque esto desincentiva el turismo. Señor Marlaska váyase a su casa, que motivos le sobran y allí además no tiene que dar ningún dato personal a nadie.