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De presidente figurín a réplica de San Sebastián: ya ni Puigdemont confía en Sánchez

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El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

(Foto de ARCHIVO) El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro SánchezEuropa Press

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Estamos tan solo a mes y medio del inicio del año y viendo cómo le está yendo este 2025, la verdad es que no se entiende cómo Pedro Sánchez no ha tirado la toalla y se ha metido a cartujo como poco. Y es que, quitando a Tezanos -que ese sí que nunca le falla- el resto de su cohorte parece haberse confabulado para convertir lo que queda de legislatura en una pesadilla y a él en adicto al orfidal: cuando no son sus dos vicepresidentas las que se enredan en peleas de corrala para disfrute y goce de los periodistas que cubren las ruedas de prensa gubernamentales, es Europa la que, azuzada por Trump, le señala con el dedo por rácano en materia de defensa. Un tema, por cierto, muy peliagudo teniendo en cuenta que el ala progresista que él representa lleva décadas intentando convertir al ejército en una sucursal de las hermanitas de la Caridad con voto de pobreza incluido.

Es evidente que en los últimos tiempos, al presidente resiliente el colchón de Moncloa se le ha infestado de chinches en forma de líos judiciales, de deuda pública disparada y de ministros demasiado propensos a socializar con quien no deben y sobre los que hay serias sospechas sobre de dónde sacan para tanto como destacan. Por si todo esto fuera poco, ahora llega Puigdemont, que no contento con haberle hecho bailar cada dos por tres el sube arriba polichinela cata-catapum, fuerza en el Congreso un debate para instarle a que se someta a una cuestión de confianza que, aunque no llegue a materializarse, Sánchez habrá perdido en el mismo momento en que la mayoría de la cámara vote a favor de que se celebre.

Así que, ante semejante cúmulo de disgustos que están convirtiendo al presidente figurín en una réplica de San Sebastián atravesado por las flechas, una no puede dejar de preguntarse si, a la hora de la verdad, no le merecería la pena convocar elecciones y volver a la casilla de salida. Por lo menos el voto de Tezanos lo tiene asegurado.

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