El pacto contra natura de Vox con la izquierda

Santiago Abascal, presidente de Vox.
Es curioso que Alberto Núñez Feijóo saque la cara por Vox cuando Pedro Sánchez ha asegurado que no va a reunirse con Santiago Abascal ante la situación de Ucrania tras los pasos dados por Donald Trump. Lo digo, sobre todo, porque mientras el líder del PP defiende al partido verde, a pesar de ser una formación, en este asunto, que con sus veleidades, más parece hacer el juego a Putin, también, ya que en la política interna, la deriva dictada desde hace semanas desde la sede nacional de Abascal en la calle Bambú, está enfocada a hacer “pinzas” con la izquierda (PSOE, Más Madrid y Podemos) para frenar al Partido Popular.
Estos días, por ejemplo, lo hemos visto nítidamente en los municipios de Madrid. Los de Abascal no han tenido inconveniente en juntar sus votos a la izquierda para que los Ayuntamientos gobernados por los populares, donde no tienen mayoría absoluta, no puedan sacar adelante los Presupuestos. Son pactos contra natura. Por mero interés partidista dejan a esos municipios sin unas cuentas públicas con criterios de centro derecha que beneficiarían a sus vecinos.
Vox, por desgracia, ahora mismo, no es de fiar. Su posición sobre Europa le coloca en posiciones indefendibles para un partido que dice ser patriota, sus decisiones en España han convertido además sus siglas en toda una incongruencia. Como ha remarcado estos días el alcalde de Leganés (cuarto municipio madrileño con más vecinos, 200.000), Miguel Ángel Recuenco, uno de los que ha visto rechazarse las cuentas municipales: “Tengo clarísimo que existe esa pinza y me consta que hay conversaciones Vox, PSOE, Más Madrid y Podemos. Les une el intento de querer bloquear la ciudad, porque entienden que a ellos les favorece”. Blanco y en botella.
A. M. BEAUMONT