enfoques del director
Sánchez, lamentable con el apagón: cero autocrítica, mucha autocomplacencia y búsqueda de culpables
Tenemos un presidente del Gobierno que no está a la altura de su país. Y no solo por la corrupción o por la forma de permanecer en La Moncloa comprando votos a los enemigos de España, sino por su absoluta falta de vergüenza a la hora de afrontar la crisis del apagón total de España: cero autocrítica, sobredosis de autocomplacencia, lo ha hecho todo bien, dice, con un par de... narices, y la culpa es de los operadores privados o de un ciberataque. ¡Alucinante!
Sánchez ha llegado a decir que el sistema eléctrico español ha mostrado una gran fortaleza porque en menos de 24 horas ya se había restablecido el servicio, ignorando el pecado original: la luz se fue en toda España (menos en Canarias) durante todo un día. Una imagen tercermundista a las puertas de la temporada alta de turismo para un país que vive del turismo.
Ni siquiera reconoce que compareció tarde. Bueno, tarde y mal, a las seis horas del apagón. Dice, con un par de narices, que compareció cuando tuvo información: es decir, que el Gobierno de España ante una crisis sin precedentes no tuvo información en 6 horas o tardó 6 horas en tenerla. O es un inepto o es un mentiroso o ambas cosas. Además, cuando compareció sin preguntas a las 6 de la tarde no dio ninguna información: dijo que no sabían qué había pasado e hizo unas recomendaciones que podía haberlas hecho a la media hora de iniciarse el apagón.
En el colmo del cinismo señala a los operadores privados como responsables del fallo. Mete ahí a Red Eléctrica -Redeia se llama ahora- responsable de la red de distribución de la energía eléctrica, una empresa que de privada tiene muy poco: el principal accionista es el Estado. Su presidenta es Beatriz Corredor, una socialista, ministra con Zapatero, colocada ahí a dedo, que no sabe nada del sector y que cobra medio milloncete de euros al año.
Los operadores privados son los responsables o Putin. Es lo que ha venido a decir. No descartan un ciberataque, un acto terrorista cibernético, a pesar de que Red Eléctrica ha dicho que no hay nada que les lleve a pensar en esa hipótesis. Pero a Sánchez le viene de maravilla mantenerla viva para justificar ante los suyos la necesidad de aumentar el gasto en Defensa.
Sánchez pide tiempo porque al parecer es dificilísimo, complejísimo saber por qué se fue la luz ayer en toda España. Lo malo es que si no saben qué pasó es imposible que garanticen que no va a volver a suceder mañana o dentro de 3 días. Da miedo comprobar quién está al volante.