Hala Feijóo… y nada más

Nuñez Feijóo, este sábado, en la romería popular del concello coruñés de O Pino.
La de vueltas que algunos ases de la opinión están tratando de dar al Congreso del PP. Que si Ayuso contra Feijóo en un duelo subterráneo. Que si el debate entre “un militante, un voto” y el sistema de compromisarios. Que si la pugna entre think tanks por dirigir la ponencia política. Que si la fractura entre liberales, conservadores y reformistas. Mucho cuento… para un Congreso sin suspense.
Porque este cónclave popular, más allá de las tracas que algunos se empeñan en encender, tiene un objetivo tan evidente como necesario: encumbrar aún más a Alberto Núñez Feijóo. Blindarlo más. Consolidarlo más. Dejar claro que, pese a los cantos de sirena internos o externos, va a ser el próximo presidente.
Es verdad que Ayuso llena titulares. Es verdad que puede haber debates ideológicos pendientes. Pero nada de eso amenaza el verdadero eje de este Congreso: fortalecer a un líder que, aunque sin Moncloa, ha logrado mantener al PP cohesionado, competitivo y como primera fuerza política del país. No es poca cosa con el panorama que hay.
Feijóo no tiene guerra interna. Y, ojo, tampoco la necesita. Su adversario no está dentro de Génova, sino en La Moncloa. Y su mayor baza, paradójicamente, es la erosión constante de Pedro Sánchez. Cada gesto del presidente, cada concesión a sus socios, cada episodio turbio en la política nacional, no hace sino robustecer su liderazgo sin que tenga que levantar demasiado su voz.
Por eso, este Congreso del PP no es un campo de minas escondidas, sino un escaparate. Una escenografía que debe ser bien diseñada para mostrar unidad, para oxigenar el discurso del partido y para marcar el rumbo que vendrá. Quien busque conspiraciones, tendrá que esperar. Este no es el momento de los enredadores. Ahora toca cerrar filas y preparar el terreno. Porque lo que está en juego no es solo el futuro del PP, sino el del país cansado ya del monumental lío sanchista.
A. M. BEAUMONT