editorial
¡Basta ya! Sánchez no puede seguir un segundo más en La Moncloa
La gota que ha colmado el vaso es la revelación de las cloacas socialistas. Este Gobierno es la mentira y la corrupción. La máquina del fango, esa que acusan a todos los demás de operar,

Alberto Núñez Feijóo durante la concentración del PP bajo el lema ‘Mafia o democracia’
Este domingo, miles de españoles abarrotaron la Plaza de España de Madrid para lanzar un mensaje rotundo: "Pedro Sánchez, dimisión". El grito resonó como un eco de indignación, expresando el hartazgo de una ciudadanía que no tolera más la deriva de un Gobierno que ha traspasado todos los límites. No fueron solo votantes del PP o de Vox; también personas de izquierda, sensatas y desencantadas, se unieron a esta exigencia de dignidad. España no puede seguir bajo el mando de quien ha hecho de la manipulación y el descrédito
su forma de gobernar.
El mandato de Sánchez está manchado por la corrupción en todas sus vertientes. Hablamos de corrupción política, con un presidente que compró su investidura pactando con un prófugo de la justicia, traicionando los principios democráticos. Hablamos también de corrupción clásica, con escándalos que salpican a su partido, su Gobierno y su entorno más cercano. Cada día surge un nuevo caso que erosiona la confianza en las instituciones, mientras Sánchez se aferra al poder con una falta de escrúpulos intolerable.
Pero la gota que ha colmado el vaso es la revelación de las cloacas socialistas. Este Gobierno es la mentira y la corrupción. La máquina del fango, esa que acusan a todos los demás de operar, está en realidad enchufada en los sótanos de la sede del PSOE en la calle Ferraz. Lo mismo les da fabricar un caso contra un mando de la UCO, filtrar información de un ciudadano particular para destruir a un rival político, que inventar y airear un falso intento de magnicidio contra Pedro Sánchez. Todo vale en su estrategia de distracción y encubrimiento.
Menos mal que entre tanta oscuridad siempre hay algo de luz. La que puso Carlos Alcaraz en la arcilla parisina de Roland Garros. Cuando todo parecía perdido, el tenista español le dio la vuelta y acabó saliendo victorioso. La luz que puso Morante de la Puebla también en Las Ventas, abriendo la puerta grande que parecía que no abriría jamás. Perfectas metáforas de que lo que parece imposible a veces se cumple. Incluso el final del sanchismo puede estar al caer, debería estar al caer.