enfoques del director
Semana negra para Sánchez con Armengol en el punto de mira y un mal trago de corrupción en el Congreso
Esta semana que entra se perfila como un auténtico campo de minas para Pedro Sánchez y su entorno. El martes, Francina Armengol, presidenta del Congreso, comparecerá ante la comisión de investigación del Senado por el caso Koldo, donde se la señala por ocultar reuniones con el comisionista Víctor de Aldama durante su etapa en Baleares. Su credibilidad pende de un hilo tras negar inicialmente esos encuentros, un hecho que el PP tacha de “mentira” y que podría derivar en acusaciones de falso testimonio. La sombra de la corrupción, que ya forzó la dimisión de Santos Cerdán, se cierne ahora sobre la tercera autoridad del Estado. La UCO además prepara un informe sobre ella que puede ver la luz en cualquier instante.
Al día siguiente, el miércoles, Sánchez afrontará su propio calvario en el Congreso, donde dará explicaciones sobre la presunta trama de adjudicaciones irregulares que salpica a su exsecretario de Organización y a figuras como José Luis Ábalos. La UCO ha puesto el foco en un PSOE erosionado por escándalos que desmontan su narrativa de “regeneración democrática”. La táctica de Moncloa de desviar la atención con temas internacionales no logra ocultar la gravedad: socios como ERC y PNV exigen claridad, mientras PP y Vox intensifican su ofensiva, pidiendo dimisiones e incluso elecciones anticipadas.
Esta “semana negra” pone a prueba la resistencia de Sánchez y evidencia la fragilidad de su liderazgo. Él, que en el pasado exigió responsabilidades a otros por mucho menos, está ahora en el centro del huracán y sin escapatoria. Otra cosa es que prolongue su agonía más allá de lo razonable. Esta semana que entra va a ser clave para medir la capacidad de resistencia de un Gobierno bajo asedio.