LA MIRILLA
Feijóo arranca con Ayuso como liebre
(Foto de ARCHIVO) El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Eduardo Parra / Europa Press
El XXI Congreso del PP no ha sido un congreso más. Ha sido la línea de salida para una cuenta atrás: la que lleva a Alberto Núñez Feijóo directo a la Moncloa… si no se tuerce.
Los discursos del domingo repartieron bien los roles. Ayuso, la dinamita: se cargó sin anestesia la “dictadura” de Sánchez, agitó a la grada y dejó claro a la militancia que hay que salir a pelear cada voto. Feijóo, el arquitecto: levantó su relato de moderación, unidad y respeto a las instituciones. Prometió un gobierno limpio. Sin muros. Sin cordones… salvo Bildu, por decencia histórica.
Ayuso se rindió —retóricamente— a Feijóo: “Tuyo es el partido. Este es tu momento. Vamos contigo.” Un aval de plomo para quien quiera enredar conspiraciones de pasillo.
Feijóo ya tiene lo que quería: la dirección, la foto de familia y un lema simple como un martillo: “O Sánchez o yo.”
Ahora toca llenar de votos esa frase. Sin excusas. Sin fantasmas. Con la “mayoría natural” que Génova sueña despertar: moderados, cansados de la pesadilla sanchista, hartos de la charca de intereses que rodea al presidente.
El congreso de la unidad, en Ifema (Madrid), es la palanca. Feijóo pone el proyecto transversal. Ayuso le da el filo. El resto del PP tiene que demostrar que esta vez sí, van todos a una. Y que cuando digan “Feijóo o Sánchez”, la respuesta sea tan clara como el grito que retumbó en la clausura: “Feijóo.”
A.M. BEAUMONT