La Comisión de Armengol: un paso atrás a la transparencia socialista
Francina Armengol, este martes, en el Congreso de los Diputados.
Un día más en el que un integrante del Gobierno socialista tiene que comparecer ante la Comisión del Senado para investigar las acciones y decisiones de Francina Armengol sobre su gestión en Baleares y su posible “relación” con Víctor de Aldama.
La sesión ha transcurrido con la atención de los medios nacionales dejando una vez más varios interrogantes sobre la transparencia de la gestión pública y el uso de los recursos en una de las comunidades autónomas mas turísticas de España.
Francina parecía nerviosa, en algunas ocasiones incluso titubeante, y como no podía ser de otra manera teniendo en cuenta cómo actúa este Gobierno incluso desafiante. Se ha permitido el lujo de indicarle al Senador extremeño que “dejara de hablar tanto”.
La comisión ha permitido que los senadores hayan podido interrogar a Armengol sobre su mandato en el Gobierno Balear. Destacando cuestiones sobre la gestión de los fondos europeos post-pandemia, la implementación de políticas turísticas sostenibles y la gestión de la crisis de la vivienda en las islas.
Armengol ha especificado que Baleares ha sido una de las comunidades autónomas más beneficiadas por estos fondos, lo cual había permitido la reactivación de la economía balear.
Según datos del Ministerio de Hacienda, Baleares ha recibido un total de 1.500 millones de euros en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y ha implementado proyectos que incluyen la digitalización de la administración pública y la mejora de infraestructuras.
Los senadores del Partido Popular y VOX no se han dejado nada en el tintero, explicando una supuesta falta de control de los recursos que había dado como resultado una gestión ineficaz. Incluso la propia Armengol reconocía que la situación seguía siendo complicada.
El propio Observatorio de la Vivienda de Baleares refleja que el precio de los alquileres en la región ha aumentado un 5,7% en los últimos dos años. Por lo que la oposición ponía en duda su capacidad de presidenta para manejar estos desafíos a corto plazo. Se le ha preguntado si aparecería su firma en alguno de los contratos, a lo que la presidenta balear ha respondido tajantemente que no.
Sobre Víctor de Aldama, deja entrever ciertas dudas. En una comparecencia anterior negaba que lo conociera, pero en la comisión ha recalcado que lo conoce por los medios de comunicación para luego pasar a un "sí me he reunido con él, pero no me acuerdo porque tengo reuniones con muchas personas".
En definitiva, la comisión ha permitido ver una vez más los olvidos, las desapariciones de mensajes, los cambios de terminales telefónicos y el supuesto desconocimiento sobre gestión pública. El Partido Socialista se enfrenta a un desafío económico de gran parangón, además de intentar camuflar las corruptelas, imputaciones y supuestos casos de acoso dentro de sus filas donde la transparencia brilla por su ausencia.