editorial
El suegro de Sánchez era el quinto del Peugeot: burdeles y primarias
En un momento en que Sánchez carecía de ingresos regulares, su suegro, apodado "el quinto del Peugeot", habría canalizado fondos provenientes de sus negocios para costear los actos, viajes y logística de las campañas

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su mujer, Begoña Gómez, en un acto juntos.
La sombra de Sabiniano Gómez, suegro de Pedro Sánchez, se cierne sobre la carrera política del presidente del Gobierno. Según revelaciones de Vozpópuli, Gómez, un empresario ligado a saunas y locales de prostitución, financió casi íntegramente las primarias del PSOE en 2014 y 2017, que catapultaron a Sánchez al liderazgo del partido.
En un momento en que Sánchez carecía de ingresos regulares, su suegro, apodado "el quinto del Peugeot", habría canalizado fondos provenientes de sus negocios para costear los actos, viajes y logística de las campañas. José Luis Ábalos, entonces mano derecha de Sánchez, gestionó estos recursos, según fuentes socialistas.
El testimonio de Pedro, un excontable de las saunas de Gómez, publicado por ESdiario, detalla la magnitud de los ingresos generados por estos locales. La sauna Adán, en Madrid, recaudaba entre 3.000 y 5.000 euros diarios, en efectivo, multiplicado por cuatro establecimientos. Gómez recibía personalmente los sobres con estas sumas, un flujo de dinero que, según las fuentes, habría sustentado las ambiciosas campañas de Sánchez, como el multitudinario mitin de Xirivella, donde la asistencia desbordó las previsiones.
Estas revelaciones desatan una tormenta política. El PP, liderado por Alberto Núñez Feijóo, acusa a Sánchez de beneficiarse directamente de un negocio éticamente cuestionable, mientras el PSOE intenta desviar la atención señalando a las "cloacas del Estado". Sin embargo, la falta de desmentidos creíbles y la coincidencia de estas informaciones con investigaciones de la UCO sobre irregularidades en las primarias de 2014 agravan las sospechas.
La hipocresía de un Gobierno que se proclama abolicionista de la prostitución, mientras su líder habría ascendido gracias a fondos de ese mismo sector, es insostenible. Sánchez debe aclarar cómo se financió su ascenso político, pero debe hacerlo después de dimitir. No hay cortina de humo que tape este escándalo.