enfoques del director
'Chiqui' Montero recoge lo que siembra: cómplice de Sánchez y hundida en las encuestas de Andalucía
María Jesús Montero no levanta cabeza. Es más, su cabeza cada vez se hunde más en el lodo. No sabemos si Sánchez se arrepiente de haberla enviado a Andalucía como líder del partido allí y candidata a la Junta, pero seguramente ella sí, porque el marrón que le ha calzado ha sido de órdago. Las encuestas así lo revelan.
El último sondeo del Centro de Estudios Andaluces, el Centra, constata el hundimiento del PSOE andaluz, que no solo no remonta los malísimos resultados de Juan Espadas en 2022, sino que se hunde aún más. Si se celebraran hoy las elecciones autonómicas —que están previstas para el año que viene—, la candidatura encabezada por Montero apenas obtendría el 19,8% de los votos —la mitad que el PP de Juanma Moreno— y el 4,3% menos que hace tres años.
Eso son entre cuatro y seis diputados menos en la cámara autonómica. Batacazo monumental, teniendo en cuenta además que esa caída se produce respecto a los resultados históricos del PSOE, los de Juan Espadas en las anteriores elecciones regionales. Para dimitir e irse a su casa antes de que sea peor, porque todo apunta a que será peor. Las encuestas para este sondeo se iniciaron cuando saltó el caso Cerdán. Es decir, ya recogen el efecto de su dimisión y entrada en la cárcel; sin embargo, esto no ha hecho más que empezar y los escándalos de corrupción no solo no van a parar, sino que van a más. Eso es seguro.
Por otra parte, el sondeo no recoge el efecto del «cupo» catalán, que supone un privilegio para esa comunidad, un agravio a Andalucía y, lo que es peor, un empobrecimiento de los andaluces. Así que no hay que ser adivino para vaticinar que la próxima encuesta puede ser peor aún para el PSOE en general y para María Jesús Montero en particular. La elección de una de las ministras más fieles a Sánchez no parece que fuera una idea demasiado brillante.
La marca Pedro Sánchez es un lastre y Montero es percibida como una de las principales colaboradoras y cómplices del presidente del Gobierno. Los andaluces irán a las urnas con todos estos condicionantes en la cabeza, deseando darle una patada a Pedro Sánchez en el trasero de su fiel María Jesús 'Chiqui' Montero.