El tributo de la corrupción: del poder a la polémica
La entrevista emitida ayer en Telecinco El precio de la corrupción con Carolina Perles, exesposa de José Luis Ábalos como protagonista, terminó convirtiéndose en un verdadero seísmo mediático

José Luis Ábalos, de blanco, contrae matrimonio -el tercero- con Carolina Perles.
Durante la conversación, Carolina Perles reveló episodios hasta ahora desconocidos sobre la gestión política del exministro socialista incluyendo algunos detalles personales que podrían tener profundas consecuencias en el panorama político. Insinuaciones de un posible trato poco adecuado hacia su mujer y fotografías de grandes cantidades de dinero junto a una pastilla para levantar el ego viril.
Uno de los puntos más impactantes de la entrevista fue su versión del “Delcygate”, el polémico encuentro en 2020 entre Ábalos y la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez en el aeropuerto de Barajas, pese a que esta tenía prohibida la entrada al espacio Schengen. Según Perles, el viaje de Ábalos no fue casual, sino que recibió órdenes directas de Pedro Sánchez y del entonces ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para acudir a la cita. Añadió que su exmarido estaba “muy nervioso” e incluso pidió borrar las grabaciones de seguridad del aeropuerto, algo a lo que Aena se habría negado.
Perles también vinculó este episodio con Víctor de Aldama, el empresario que según ella habría facilitado la reunión y que Delcy Rodríguez le recriminó por el caos del encuentro. En 2024 el nexo del caso Koldo afirmaba que el exministro de transporte llamó a Sánchez en el avión para garantizar que Delcy no fuera detenida. Esta versión apunta a una operación política cuidadosamente planificada, más que a un incidente casual. Las palabras del líder socialista en 2024 fueron las de desconocer que la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela no podía pisar España pese a que la Unión Europea aprobó esta sanción con él en la Moncloa.
Sobre su intimidad familiar, Carolina desveló que descubrió material pornográfico en el ordenador de su hogar. Un hallazgo que hizo su propia hija menor y que Ábalos justificó diciendo que era algo que consumía “para relajarse”. Entre otras señoras de la vida de su expareja, mencionó el nombre de Jessica Rodríguez, dado que su empleada del hogar le comentó que había correos electrónicos en el móvil del niño que contenían mensajes de la amante del exministro de Transportes en los cuales esta le solicitaba “dinero y sitios”
Perles apuntó también hacia las altas esferas socialistas. Reveló que trasladó la información a figuras como Adriana Lastra y Maritza Ruiz Mateos, responsable de comunicación del partido, ninguna de ellas le ofreció apoyo. Según su testimonio, trató de escalar el asunto hasta Begoña Gómez, desvelando a su vez que la esposa del presidente le invita a tomar un café pero que no le llega a contarle nada. Con Nadia Calviño su conversación no fue demasiado agradable, la vicepresidenta económica cortó la conversación en seco con un tajante “no quiero saber nada”.
Koldo García antiguo asesor de Ábalos, también salió a la palestra, Perles lo describió como un “matón” y pieza clave en una supuesta red de repartos de comisiones vinculadas a contratos públicos, develando detalles incisivos sobre la operativa a la presunta red. El hombre de confianza del exministro, solía “pagarlo todo en efectivo, con sobres.
La exposición de Perles coincide con los hallazgos de la investigación judicial. Según informes de la UCO, Koldo García habría registrado entre 2019 y 2023 varias conversaciones con José Luis Ábalos y Santos Cerdán, en las que se discutían adjudicaciones de obra pública. Según su testimonio, Cerdán, que actualmente sigue en prisión en Soto del Real, fue quien lo colocó en el círculo del exministro para asegurar favores y lealtades. Recordemos que Cerdán permanece en prisión provisional por presunta corrupción, tráfico de influencias y organización criminal ante un riesgo de destrucción de pruebas.
Las palabras de Carolina Perles no han dejado indiferente. Ha trascendido el ámbito mediático para sacudir como un terremoto los cimientos del PSOE. La apertura de diligencias judiciales se combina con la exposición de un pasado político turbulento y más que agitado. Todo esto no solo remueve la vida personal de Ábalos, sino que desafía su propia narrativa política, con aquella la frase que realizó como sentencia: “soy feminista porque soy socialista”, hoy es hilarante por la magnitud del escándalo lo que en otro tiempo fue símbolo de poder ha pasado a ser el epicentro de una gran polémica.