2026: el año 1, el primero de otra etapa

Sara Aagesen, María Jesús Montero, Pedro Sánchez y Yolanda Díaz.
A algunas personas a las que les gusta la numerología, es decir obtener una cifra a raíz de la suma de los dígitos del año, hacen esta operación cada 31 de diciembre y así intentan averiguar qué ocurrirá en los siguientes 365 días que se inician.
Este año es el 2026 y, según los numerólogos, sumando sus dígitos, obtenemos una cifra que representa el número 1, es decir el año de inicio de una nueva etapa. Desde luego es curioso pensar que, según dicha cifra manejada por la numerología, estamos en el inicio de una nueva etapa ya que sumando los dígitos de 2025, que representan un 9, hemos dejado atrás otra que se inició en 2017.
Inmediatamente he pensado en que podemos estar en el final del sanchismo y el inicio de la regeneración de nuestro país, ya que Sánchez ganó las primarias subido a su “Peugeot” junto a Cerdán, Koldo y Ábalos precisamente en 2017 y ha sido el 2025 cuando han estallado los casos de corrupción y abuso sexual en su entorno. Sinceramente yo no creo en la numerología pero debo confesar que me ha sonado muy bien esta teoría.
Dejando atrás este juego de números, lo que sí es cierto es que el año que acabamos de cerrar ha supuesto un antes y un después en el sanchismo que se inició con las primarias de 2017. Esta impresión de fin de ciclo es una realidad puesto que, atendiendo a las últimas encuestas publicadas, el estado anímico de la sociedad española pone de manifiesto que solo un 14% de los españoles piensa que la política mejorará y solo un 21 % considera que mejorará la situación económica. Este pesimismo se acrecienta entre las mujeres y los jóvenes.
Sin duda este pesimismo social pone de manifiesto el fracaso del socialismo ya que, según los analistas, la vivienda volverá a subir en 2026 un 7% y el alquiler un 10% y una de cada tres familias está renunciando a la carne y el pescado para poder pagar el alquiler o la hipoteca, convirtiendo las promesas de Sánchez sobre vivienda en un chiste de mal gusto.
No podemos olvidar que el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez inició 2025 organizando un foro, clausurado el día 13 de enero, con el título “vivienda: quinto pilar del Estado del bienestar” en el que afirmó, utilizando su tono engolado de las grandes ocasiones, que iba a construir 180.000 viviendas ya que se comprometía a que 2025 fuera el año de la vivienda y lo ha terminado, antes de irse de vacaciones durante 15 días seguidos, enseñando en la red social TikTok el palacio donde vive, con todos los gastos pagados, afirmando que lo hacía a lo “Isabel Preysler”. Toda una muestra de que está ya totalmente alejado de la realidad social.
También este fracaso gubernamental se ceba en las capas más humildes de la sociedad que ven cómo los alimentos básicos han subido un 30% como los huevos, o la carne de vacuno con una subida de un 20% y la fruta que ha subido un 9.5%, convirtiendo en una heroicidad para muchas familias llegar a fin de mes, lo cual está contribuyendo a ese pesimismo social que están detectando las últimas encuestas.
Esta sensación de fin de etapa también se ha puesto de manifiesto en los resultados electorales de Extremadura, resultados que, según las encuestas, se reproducirán este año 2026 en Aragón en febrero, en Castilla y León en marzo y en Andalucía el próximo verano. Todo un calendario que convierte en posible, e incluso probable, la afirmación de que estamos en el inicio de una nueva etapa y que esta empezará a lo largo de este año 2026 como han anunciado los seguidores de la numerología.
No hace falta ser adivino para pensar que la situación política y económica con la que ha terminado 2025 empeorará durante este año 2026, que el aumento de ayudas sociales anunciadas por el Gobierno como un “escudo social”, son necesarias porque hay cada vez más ciudadanos con graves problemas, que la pobreza en España afecta a 12 millones de personas, que la pobreza infantil es del 34% una de las más altas de Europa, y todo ello gobernando la coalición socialista-comunista.
Por ello, no hace falta creer en la numerología para llegar a la conclusión que esta situación solo se puede resolver con la convocatoria de elecciones, y así abrir una nueva etapa que ponga fin a la iniciada en 2017, ya que el espejismo que puso en marcha el “Peugeot sanchista” ya no da para más. Por eso muy probablemente 2026 sea el año 1, el primero de otra etapa.