La trágica noche en la que estuvo Feijóo, pero faltó Sánchez

Pedro Sánchez en su visita a la zona de la DANA
Cinco horas ante una jueza. Feijóo no necesita atajos. Tampoco excusas. Ni esconderse. Eso ha hecho el líder del PP al declarar por la DANA de Valencia. Y ello, por sí solo, ya dibuja un contraste incómodo.
Mientras Feijóo respondía a todo —incluso a preguntas que nada tenían que ver con la tragedia—, lo que quedó claro es algo mucho más grave: la noche del 29 de octubre España no tuvo Gobierno. El líder de la oposición fue el primer líder nacional que se interesó por lo que estaba pasando. A las 19:59. Información en tiempo real. Mensajes constantes. Preguntas incómodas: muertos, desaparecidos, ayuda del Estado. Y al otro lado, silencio. Ni la Confederación del Júcar. Ni la AEMET. Ni una información clara a los valencianos. El Estado no estaba.
La frase que lo resume todo no es jurídica. Es política. Y moral: “Si yo fuese presidente del Gobierno no dormiría tranquilo no habiéndola declarado emergencia nacional”. No es un ataque. Es un retrato. Mientras la ministra, el secretario de Medio Ambiente y la directora de Protección Civil estaban fuera de España, el país afrontaba una de las mayores catástrofes de su historia reciente. Debían estar muy tranquilos, dijo Feijóo. Y no hizo falta añadir nada más.
La diferencia no está en los colores políticos. Está en el concepto de responsabilidad. Uno comparece cinco horas por respeto a las víctimas. Otro se esconde tras el relato, elude explicaciones y convierte la gestión en propaganda. España tuvo oposición aquella noche. Lo que no tuvo fue presidente del Gobierno. A.M. BEAUMONT