EL CONTRAPUNTO DE @NUEVOSURCO
Mónica García da con la palabra clave: "Átomos progresistas"

Ya saben que la izquierda a la izquierda del PSOE anda en busca de una nueva marca. Lo de Sumar es un juguete roto e inservible. Podemos va a lo suyo a ver que pilla en ese agua revuelta, y sale hasta Gabriel Rufián postulándose para encabezar una suerte de Frente Popular sin renunciar a ser independentista.
Que nadie le quite a Rufián su cuota de pantalla o su anclaje en Madrid, donde vive de maravilla, pero él pretende la cuadratura de círculo: irse a Andalucía a pedir el voto sin dejar de reclamar la independencia de Cataluña.
Lo de la izquierda radical española está lastrado desde el origen. Tienen un problema de enfoque: reniegan del país en el que viven pero, viven de él. Si la izquierda, también la más radical, superara sus complejos otro gallo les cantaría.
Y también a todos los españoles. Mientras tanto, siguen con su corro de la patata a ver quien pía más fuerte y quien es el gallo o la madre superiora en ese gallinero de auténticos y colosales “átomos progresistas”, en concepto acuñado por la inefable Mónica García.