enfoques del director
José Bono cazado como Ábalos: amigos y amigas colocados por la cara en Ineco
El escándalo del caso Koldo no deja de arrojar luz sobre las cloacas del PSOE sanchista. Ahora, los whatsapp filtrados por EL ESPAÑOL revelan cómo José Bono, ese histórico socialista que presume de integridad, actuó como un vulgar intermediario para enchufar a un joven militante del partido en Ineco, la empresa pública dependiente del Ministerio de Transportes que dirigía José Luis Ábalos.
Todo empezó el 24 de junio de 2021, cuando Bono cenó con Álvaro Lario Ruiz, un chaval afín al PSOE que trabajaba en el Congreso bajo las órdenes de Adriana Lastra. Al día siguiente, Bono reenvió un mensaje de Lario a Koldo García, el asesor estrella de Ábalos, pidiendo un "empujón" para una plaza de asesor de prensa. La respuesta de Koldo fue fulminante: "En diez días está trabajando cobra 36". Dicho y hecho: apenas diez días después, Bono confirmaba encantado: "Ya han llamado al chaval y está encantado". Lario aterrizó en julio en el Ministerio con un sueldo de 36.000 euros anuales, y allí se quedó hasta noviembre de 2023, pasando luego al Consejo Superior de Deportes. Un ascenso meteórico gracias al dedazo de Bono, que inicialmente negó conocer al joven, pero los mensajes lo delatan.
Esto huele a podrido en el socialismo. No es un caso aislado: recordemos a Jéssica Rodríguez, la "amiga íntima" de Ábalos, contratada en Ineco como auxiliar administrativa desde 2019, cobrando unos 34.000 euros sin apenas pisar la oficina, según su propia declaración ante el Supremo. Pasó luego a Tragsatec, sumando casi 44.000 euros en total. ¿Trabajo real? Ninguno, solo un enchufe descarado en empresas públicas pagadas con nuestros impuestos.
Bono, que se presenta como un señor de la vieja escuela, cae en la misma red de favores que Ábalos y Koldo. ¿Cuántos más habrá? El PSOE de Sánchez es una máquina de colocaciones: amigos, amigas, protegidos... todos por la cara. Mientras el ciudadano paga la factura, ellos reparten puestos como si fueran chuches. Es hora de que la Justicia apriete y el electorado despierte. Este clientelismo es el cáncer de nuestra democracia. Basta ya de socialismo corrupto.