Elecciones Andaluzas, un reto de consolidación para el liderazgo
Estamos viviendo una situación profundamente complicada en el Mundo actual

Luis Rogelio Rodríguez Comendador en la sesión de control al Gobierno en el Senado
La guerra de Estados Unidos contra Irán ha puesto en escena la complicada relación actual entre los miembros de la OTAN, fundamentalmente entre Estados Unidos y el resto de sus socios. La impresión desde un punto de vista imparcial es que los socios europeos han dejado solos a los Estados Unidos en esta acción de guerra. Esta no es la nuestra, han dicho claramente. Por todo ello seguramente el futuro traerá algunas sorpresas.
En España, el Presidente Sánchez ha sido el primero en acudir al viejo eslogan, que tanto rédito político le dio al PSOE en el pasado, del NO a la Guerra para posicionarse contra el malvado Trump. Esto nos deja otra vez en una delicada situación respecto a nuestro socio transatlántico, que veremos en qué se traduce en unos meses.
Andalucía, el termómetro importante
España no puede, ni debe permitirse ciertos lujos, cuyas consecuencias son impredecibles y nada halagüeñas. Es por ello que nuestra relevancia internacional está cada vez más degradada. La última reunión, convocada por Inglaterra, con 40 países para hablar del Estrecho de Ormuz, no ha contado con España. Y ¡eran cuarenta países!. Pues bien, en esta situación internacional se van a celebrar el 17 de mayo elecciones en Andalucía. No son unas elecciones cualquiera, estamos hablando de la Comunidad más poblada de España. Y aquí ha enviado Sánchez a su lugarteniente más fiel, a María Jesús Montero. El resultado de las mismas dará lugar a pulsar el estado del panorama político español. Andalucía es un termómetro más importante del país.
Tras casi cuatro décadas de gobiernos socialistas, Juanma Moreno es desde 2018 el Presidente de la Junta de Andalucía. Este cambio marcó un antes y un después en el mapa político andaluz. Andalucía puede ser posiblemente la cuarta derrota de Pedro Sánchez y el PSOE desde el mes de diciembre pasado. En sólo cuatro meses, desde diciembre a marzo, los españoles se han pronunciado en contra de Sánchez en Extremadura, Aragón y Castilla-León.
La próxima cita es Andalucía y si se confirman los pronósticos y las encuestas, que no pueden inducir a exceso de confianza, vamos a ver cómo el suspenso a Sánchez se volverá a producir por cuarta vez. Los españoles van a expresar su hartazgo a las políticas del Sanchismo. Esta realidad se puede trasladar a unas elecciones generales futuras y así veríamos, claramente, el cambio de ciclo. Todo ello pendiente del comportamiento de VOX, después del parón de Castilla-León y de la falta de acuerdo para conformar gobiernos autonómicos.
El PP parte como favorito, aunque sin confianzas excesivas
Es evidente que el Partido Popular no puede caer en la autocomplacencia del resultado de las numerosas encuestas que circulan. Sería un grave error que tendría consecuencias. Por ello el trabajo y la explicación de lo conseguido y de lo que se quiere de futuro, debe ser la máxima de los candidatos y de los militantes a lo largo de toda Andalucía.
Cierto es que se parte con clara ventaja, pero no es menos cierto que una campaña electoral puede ser definitoria, a favor o en contra, según se plantee y en poco tiempo es posible cambiar la intención de los ciudadanos, auténticos depositarios de la voluntad de seguir apoyando al Partido Popular o de cambiar de criterio.
Las claves que pueden decidir el resultado electoral serán la división o unidad de la extrema izquierda, ahora irán unidos, la movilización del electorado socialista, muy importante en Andalucía, la fuerza y comportamiento de VOX como posible socio de gobierno y también la gestión del gobierno andaluz y, por supuesto, el contexto nacional.
Desde luego el PP parte como favorito, aunque sin confianzas excesivas porque la mayoría absoluta no está garantizada, VOX podría llegar a ser decisivo y claramente la extrema izquierda quiere competir unida para frenar al PP. ¿Esa unidad de la extrema izquierda puede perjudicar al PSOE?, habrá que verlo.