el contrapunto de @nuevosurco
Sánchez se equivoca con el asunto de la inmigración: no son mercancía electoral son personas

Pedro Sánchez y su gobierno presumen de solidarios porque han llevado al BOE una regularización masiva de al menos medio millón de personas, que pueden ser bastantes más. Con esta medida alimentan la agenda progresista y se colocan ante la opinión pública como los campeones de la solidaridad.
Pero más allá del titular, hay que ver el procedimiento y la manera de hacerlo. Porque regularizaciones ha habido varias en los últimos años, con gobiernos del PSOE y también con gobiernos del PP. Es más, si la política no estuviera en los derroteros en los que está, seguramente podría haber un pacto de Estado entre PP y PSOE para determinar las condiciones de la regularización.
Porque la mayoría de los españoles pueden coincidir en que es justo que unas personas que llevan tiempo entre nosotros y contribuyen con su trabajo tengan una situación legal. El problema llega cuando este asunto se utiliza como alimento electoral y se saltan los procedimientos que filtren el trigo de la paja. No solo deberían ser excluidas las personas que tengan antecedentes penales, también las que tengan antecedentes policiales.
Que las personas que estén entre nosotros estén libres de polvo y paja, que se dé prioridad a las personas que comparten cultura e idioma. Todo esto es de sentido común y se podría llegar a un acuerdo. Lo malo es cuando los inmigrantes dejan de ser mirados como personas y se convierten en pura y dura mercancía electoral.