la mirilla
Aldama rompe el silencio que cercaba a Sánchez

Victor de Aldama, llegando al Tribunal Supremo
Víctor de Aldama ha cantado. Y no lo ha hecho a medias. Ocho horas de declaración ante el Supremo. Detalles, nombres, cifras, recorridos del dinero. Un relato que no se queda en la periferia: apunta al corazón del poder. A la cúspide. A Pedro Sánchez.
Ya no es solo el caso Koldo. Ya no es solo una sombra incómoda. Es una estructura que, según el testimonio, tenía método, jerarquía y beneficiarios claros. Sobornos, intermediarios, favores. Y los dos nombres que vuelven una y otra vez: José Luis Ábalos y Koldo García.
La gravedad no está solo en lo que se dice. Está en cómo se dice. Sin titubeos. Sin rodeos. Con una precisión que incomoda. Financiación irregular del PSOE.
Y mientras tanto, silencio. Silencio en Moncloa. Silencio en el PSOE. Silencio en un Gobierno que hace tiempo decidió que aguantar es una forma de gobernar. Que resistir sustituye a explicar. Silencio entre los socios que mantienen a este Gobierno.
España entra en una zona delicada. Porque cuando las acusaciones apuntan tan arriba, ya no basta con negar. Hace falta aclarar. Y eso es justo lo que no está ocurriendo.
A.M. BEAUMONT