el contrapunto de @nuevosurco
Sánchez quiere encarcelar a Aldama con Ábalos sellando su amor con Koldo
El juicio del Tribunal Supremo por la trama de las mascarillas quedará para la historia como un retrato brutal de las tripas del sanchismo. Que nadie se lleve a engaño: lo que hemos visto es la cara B de un disco cuya cara A es el presidente del Gobierno.
Hoy, lo de la cara A y la cara B suena algo vintage, como de otra época, cuando había que darle la vuelta a los vinilos para escuchar la obra completa. Cinco canciones en una cara y otras cinco en la otra.
Suena tan vintage como la sinfonía que nos han ofrecido en el Supremo Ábalos y compañía. Música de otro tiempo, cutrez, caspa. Es la cara B del sanchismo que se nos quiere presentar como hipermoderno y progresista.
Al final, lo que hemos visto es a un Ábalos y a un Koldo que sellan su amor hasta la sentencia final. No hay vuelta de hoja, no ha habido ruptura de la relación, aunque aquí la peor parte se la va a llevar el exministro y mano derecha de Sánchez en los años de la llegada al poder.
El presidente del Gobierno está preocupado. La sentencia la tendremos pronto; sería el momento de las responsabilidades políticas, que otra vez serán esquivadas. Mientras tanto, Sánchez seguirá queriendo que Aldama, el comisionista, vuelva a ser encarcelado.
España
Sánchez vive en el país de las maravillas: Moncloa limita la corrupción al caso de Ábalos y Koldo
Patricia Rodríguez Corchado