ESdiario
Benjamín López

Benjamín López

EnfoquES del director

Sánchez tiembla ante las dos amenazas que le acechan: debacle en Andalucía y Aldama ante el juez

Creado:

Actualizado:

Pedro Sánchez encara las próximas 72 horas con el pulso acelerado. Dos amenazas convergen sobre Moncloa: una política, que se materializa este domingo en las urnas andaluzas, y otra judicial, que le explotará el jueves 21 en la Audiencia Nacional. Juntas forman la tormenta perfecta para un presidente que ya solo sobrevive a base de parches y mentiras.

La primera amenaza llega este domingo 17 de mayo. Andalucía, el granero histórico del socialismo, vota. Y lo hace después de una recta final de campaña donde la candidata impuesta por Sánchez, María Jesús Montero, ha cometido una metedura de pata de calibre histórico: calificar de “accidente laboral” la muerte en acto de servicio de dos guardias civiles en Huelva mientras perseguían una narcolancha. El patinazo no solo ha indignado a las asociaciones del Instituto Armado y a media España; ha evaporado las ya exiguas opciones del PSOE de salvar los muebles. Las encuestas ya anticipaban un batacazo; tras el escándalo, el desplome puede ser aún más severo. Caer respecto al peor resultado histórico obtenido hace cuatro años no sería un revés cualquiera. Sería un castigo en toda regla, imposible de explicar ante un electorado harto de desprecio y de arrogancia.

Y apenas Sánchez empiece a lamerse las heridas andaluzas, llegará la segunda puñalada. El jueves 21, Víctor de Aldama declara en la Audiencia Nacional por la trama de las mascarillas en Baleares y Canarias. Su abogado, José Antonio Choclán, ya advirtió en el Supremo que, tras la caída de Ábalos, Koldo y Cerdán, “próximamente se conocerá la suerte del señor Torres y de la señora Armengol”. El mensaje es cristalino: Aldama tiene munición y está dispuesto a usarla.

Dos frentes, un mismo objetivo: poner contra las cuerdas a un Sánchez que ya no controla ni el calendario ni el relato. Andalucía le castigará en las urnas. Aldama, ante el juez. Y esta vez no habrá foto en Ferraz ni rueda de prensa en Moncloa que lo arregle. La cuenta atrás ha comenzado.

tracking