la mirilla
El oráculo Zapatero necesita abogado

Jose Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno.
Por años, José Luis Rodríguez Zapatero ha sido presentado como una especie de mito del socialismo español. El hombre tranquilo. El guía de la igualdad. El observador de nubes. El mediador. El que conseguía agrupar los astros. El consejero discreto. La voz pausada que siempre aparecía en los momentos delicados.
Con el tiempo, incluso se convirtió en algo más. En una de las figuras políticas más influyentes del sanchismo. Y ello, pese haber metido a España en su peor crisis económica. No tenía cargo. Eso es así. Tampoco despacho oficial en Ferraz. Pero atesoraba poder. Mucho poder.
Por eso las noticias, investigaciones y sospechas que empiezan a rodearle ya no afectan únicamente a un expresidente retirado. Cambian el ecosistema político.
Porque Zapatero nunca fue un compañero lejano de Pedro Sánchez. Ha sido uno de sus grandes apoyos. Su consejero áulico. El hombre al que el presidente encomendaba las misiones imposibles.
Y ahí aparece el problema. Durante demasiado tiempo, cualquier duda se despachó con el viejo manual de siempre. Bulos. Campañas. Maniobras. Pero llega un momento en política en que las evasivas se agotan. Y las preguntas se acumulan.
Por eso tiene importancia que Alberto Núñez Feijóo, el jefe de la oposición, haya roto el silencio y elevado el tono. Porque quizá estemos entrando en una fase distinta. Ya no hablamos de nombres aislados. No son casos dispersos. Es todo un sistema. Una forma de entender el poder. Muy inquietante.
La gran tragedia del sanchismo ya es otra. Todo lo que durante años se presentó como activo político se convierte en pasivo. Corrupción. Ruina. Hasta el oráculo necesita abogado. A.M. BEAUMONT