el contrapunto de @nuevosurco
Puigdemont se sigue riendo de los españoles, con permiso de Sánchez
La situación política es enrevesada y solamente hay un culpable. Que el líder del Partido Popular explore la posibilidad de recabar apoyos en el PNV o en Junts para presentar una moción de censura exitosa es una forma de dar visibilidad a una intención, aun sabiendo que no habrá resultado.
Que el PNV y Puigdemont no quieren que termine esta situación de debilidad, de la que se nutren, es algo que hay que decir alto y claro, desenmascarando el falso discurso que mantienen de que “esto no da más de sí, esto se va a terminar”.
Puigdemont es una persona que tiene pendiente una respuesta ante la justicia por haber encabezado un golpe brutal contra las instituciones democráticas. Ahora está pendiente de que le lleguen los efectos de una ley de amnistía, a la que ha accedido sin haber mostrado el más mínimo arrepentimiento.
Si la amnistía se aplica con todas sus consecuencias, la reparación debida será burlada, y los españoles resultaremos agraviados, también esos catalanes que son violentados por las políticas excluyentes y liberticidas promovidas por Puigdemont.
España
Vox rechaza cualquier negociación con Puigdemont y exige a Feijóo presentar ya una moción de censura
Patricia Rodríguez Corchado
Mientras tanto, el líder independentista sigue siendo un prófugo de los tribunales, y se permite chulerías como decirle a Feijóo que si quiere algo de él, que se pase por Waterloo a pedirlo. Lo mismo que hicieron los emisarios de Sánchez para conseguir los votos de la investidura.
Por cierto, en aquel equipo “negociador” estaban Santos Cerdán y José Luis Rodríguez Zapatero. Sánchez es el que sigue llevando la batuta y el que dio vía libre a todas las chulerías de Puigdemont.